Información recogida en la siguiente noticia:
Directorio actualizado de la AC (enero 2013)
Gracias, al gran trabajo de nuestra secretaria, Alicia Villar, ya tenemos actualizado el directorio de socios de la AC, que hemos colgado en nuestro portal
http://www.centroestudioscervantinos.es/quienes.php?dpto=9&idbtn=1053&itm=9.1
Si hay algún error o falta algún dato, os podéis poner en contacto con Alicia Villar.
El ‘QuijoTweet’ de La Mancha
(Noticia aparecida en el periódico el Correo, firmada por SAIOA ECHEAZARRA)
En un lugar de Twitter… alumnos del instituto Ekialdea resumen la obra de Cervantes, capítulo a capítulo, en 140 caracteres
‘En un lugar de Twitter, de cuyo nombre no quiero acordarme, 25 adolescentes leerán y adaptarán el Quijote. Bienvenidos al proyecto’. Así reza el particular prólogo de la trepidante lección literaria que imparte el profesor Sergio Tejero a alumnos de 2º de ESO del instituto Ekialdea. Capítulo primero: pupitres, pizarra electrónica y portátiles listos y conectados para condensar en los manidos 140 caracteres el pasaje ‘que trata de la condición y ejercicio del famoso hidalgo Don Quijote de La Mancha’, como publicó Miguel de Cervantes Saavedra en 1605. No en vano, la palabra ‘publicar’, en su tiempo verbal infinitivo, llega a ser ‘Trending Topic’ en esta informatizada aula.
El tecnológico método académico de este docente, que ha despertado la pasión literaria entre sus pupilos, busca fomentar la lectura y la lengua de Cervantes. «A cada alumno se le asigna un capítulo que debe resumir en un ‘tweet’ -de no más de 140 caracteres de texto-. Una vez acabado, lo corrijo y a continuación, lo publicamos en @ElQuijoTweet», explica Tejero.
Más de 1.200 seguidores avalan esta quijotesca iniciativa. Julen, Irati, Jon, Jokin y el resto de alumnos de 2ºH han sabido apreciar la historia de Alonso Quijano, que enloquece leyendo libros de caballerías y se cree un caballero medieval.
«Al principio parecía difícil, sobre todo por el número de páginas del libro -862-. Pero ahora me resulta divertido», percibe Irune Valluerca. El pesado vocabulario en castellano antiguo no ha sido impedimento para sus compañeros Joseba e Íñigo, que presumen de sobresaliente en Lenguaje. «Si nos mandaran leer el Quijote en casa, no pondríamos tanto interés. Pero capítulo a capítulo es más entretenido», se percatan ambos estudiantes, aficionados a la lectura en sus vertientes de «novela y aventuras».
Utilidad pedagógica
Para su ‘profe’ Sergio, con una experiencia de 12 años como periodista radiofónico, la motivación «es clave» en la enseñanza. Ante las connotaciones catastróficas que suscita la explosiva mezcla de adolescentes y redes sociales, Tejero apuesta por buscar la «utilidad real» de estas herramientas. Y la estricta limitación de texto que rige Twitter (no más de 140 caracteres) es la ideal para «enseñarles a resumir», materia que no es baladí en el desarrollo académico.
«Los alumnos que no saben resumir no saben estudiar», dice. No son capaces de asimilar una lección porque fallan en comprensión: «Les cuesta hacer esquemas». Pero gracias a la red social del pajarito azul -temida entre asociaciones de padres y direcciones de colegios-, «aprenden a buscar las palabras clave y componer oraciones». En síntesis: elaborar una buena sinopsis. «Eso les ayuda a mejorar no solo en Lengua, sino en todas las materias: Ciencias Naturales, Historia&hellip».
Como «la segunda obra más impresa del mundo tras la Biblia», el Quijote es el «clásico universal» que todo castellanoparlante debería concebir como «obra maestra» de las letras españolas. «Obligarles a leerlo no es la solución. Mi objetivo es que lo entiendan, que conozcan la historia, quién fue Cervantes, por qué el libro está dividido en dos partes, todo lo que rodea al Quijote de Avellaneda, etcétera». Sin duda, el método ha calado.
«Recibimos felicitaciones desde todo el país, de Europa y Sudamérica. Muchos profesores se han interesado por el método». Como docente, para Tejero lo más preciado es la respuesta de sus pupilos. «Están motivadísimos». Como diría nuestro ingenioso hidalgo, ‘cada cual, Sancho, es hijo de sus obras’.
En un lugar de … ¿Zaragoza?
Interesante post de Javier Pavía (de la BNE) sobre la forma en que llegó la princeps de 1605 del «Quijote» que actualmente se conserva en la Biblioteca Nacional de España
In memoriam Isaías Lerner, maestro ejemplar
El martes 8 de enero de 2013 murió en la ciudad de Nueva York Isaías Lerner, Profesor Distinguido de la Escuela de Graduados de la City University of New York. Lerner, así lo llamábamos sus alumnos, había nacido en Buenos Aires el 13 de marzo de 1932 en el seno de una familia judía que se había afincado en la Argentina hacia principios del siglo pasado, procedente de Rusia. En su cuidad natal cursó sus estudios de licenciatura en el Instituto Amado Alonso de Buenos Aires. La vuelta del exilio en 1955 de un selecto grupo de brillantes investigadores argentinos marcará su perfil y trayectoria académica. Con dos discípulos de Amado Alonso, Ana María Barrenechea y Marcos Morínigo, se introdujo en el estudio de Cervantes y de la épica americana. María Rosa Lida lo inició en los estudios sobre la picaresca. Ángel Rosenblat y Rafael Lapesa, le inculcaron su pasión por la lexicografía y la historia de la lengua. Y de la mano de Borges, aun a costa de postergar su licenciatura, se iniciaría simbólicamente su periplo anglosajón, abonando la práctica de «conceptos fundamentales de una teoría general de la escritura» y el gusto por la recuperación de autores que no siempre formaban parte del canon. Tan selecta formación sólo podía augurar una brillante carrera profesional que se iniciaría en la cátedra de Latín e Historia de la Lengua de la Facultad de Filosofía y Letras de la ciudad de Buenos Aires y culminaría en el Centro de Graduados de la City University of New York.
Allí, a principios de los noventa empezó mi relación con Lerner. Al aterrizar en Nueva York, recién llegada de mi provinciana Zaragoza, me sorprendió que el Executive Officer del Graduate Center de CUNY no diré que me invitara a almorzar sino que me acompañara hasta la residencia de Estudiantes en la que viviría en los años sucesivos. Así era Lerner: cosmopolita pero también cercano, sensible con el miedo atroz de una recién llegada con cara de pájaro asustado, como me decía. Nunca nos explicábamos de dónde sacaba tiempo para dedicar la sobremesa a sus estudiantes, alrededor de un postre compartido y en compañía de una amena conversación sobre los temas más variopintos. Decía de sí mismo que hablaba con las piedras. Y era verdad. Era un gran conversador, dotado de un fino sentido del humor, capaz de reírse hasta de su sombra. Y si era generoso con su tiempo, se mostraba aun más liberal con el saber. Cuando a mediados de los años noventa pasó un año como visiting professor en Dartmouth College me propuso que trabajáramos en una edición del Persiles. Con todos los tropiezos imaginables de una inexperta en esas lides, yo leía la princeps y él puntuaba el texto y marcaba aquello que había que anotar en el soporte en papel. Rara vez enmendaba, y cuando lo hacía dejaba constancia en nota a pie de página con frases del tipo «en la princeps, por errata evidente de…» lo que fuera. Era respetuoso en extremo y aun escrupuloso con el texto, porque estaba convencido de que las limitaciones de comprensión provenían del lector y muy rara vez del autor. Ni siquiera se salvaron de este dictum los dichosos anacolutos, que tanto le gustaban. Su actitud hacia la lengua de Cervantes era cercana a la de un orfebre, decía Juan Diego Vila. Cincelaba cada pieza hasta conseguir que el todo armonizara a la perfección. Pero también tenía algo de detectivesco. No se rendía hasta haber agotado el rastreo de todas las posibilidades, y ahí está esa nota sobre las algarrobillas que no me dejará mentir. Creía posible entablar un diálogo entre dos épocas sin necesidad de renunciar a ninguna, reivindicando la multiplicidad de sentidos, con el propósito de recuperar, para la actualidad, la novedad que los textos tuvieron para sus primeros lectores. Sentía autentica fascinación ante la posibilidad de comprender las coordenadas en las que se gestó la lengua en una época. Y esta fascinación la contagiaba. Te dejabas seducir por sus apacibles lecciones sin oponer resistencia. Aquella experiencia intelectual se convirtió en un peregrinaje a la biblioteca de Dartmouth. Y en una de tantas idas y venidas descubrió, como en los cuentos de Borges, que en la torre de la biblioteca había miles de librillos de pequeño tamaño. Muy suelto de prejuicios les sacudió, literalmente, el polvo y fue descubriendo, con suma paciencia, una inmensa colección de obras de teatro españolas, desconocida y sin catalogar (unas quince mil, de la segunda mitad del siglo XIX y de la primera del XX). Sólo a un olfato entrenado en buscar entre los tomos de la Patrología Latina, como era el de Lerner, se le podía ocurrir curiosear en aquella sala cubierta por el polvo del olvido, y sacar a la luz lo que ocultaban las mugrosas tapas de aquellos librillos. La colección sigue ahí aunque algo más desempolvada.
Su pasión eran los libros. Era cierto. Pero el libro que mejor supo leer fue el de la vida. Cuando estaba a punto de terminar mi tesis sobre el Persiles me abordó una mañana por el pasillo de la Universidad y me espetó que me buscara otro director. Le acababan de diagnosticar un cáncer de páncreas. Pero peleó y ganó la batalla como él sabía hacerlo: con valentía y paciencia ante la adversidad. Peleó con la misma firmeza y decisión que defendió la excelencia de un Programa Graduado que rescató de la mediocridad, y que él elevó al nivel de las universidades de elite. Durante los años de su etapa como Executive Officer del Graduate Center por allí desfiló lo mejor de la academia internacional y de la creación literaria. Muchos fuimos los que nos beneficiamos de esta labor cultural cuya amplitud de miras iba más allá de la rutina de las aulas, porque a Lerner el salón de clase se le quedaba pequeño. Esta misma amplitud de miras rige su trayectoria de investigador infatigable. Su curriculum responde a una pluralidad de inquietudes intelectuales cuyo hilo conductor es trazar puentes entre el presente y el pasado, España y América o la alta y la baja cultura, bajo la atenta mirada de una obsesiva perfección, no exenta de cierta modestia. Si no fuera por su inclinación cosmopolita se diría que concibe la obra a modo de la Edad Media, como una obra abierta, en la que cada revisión la perfecciona. Por eso vuelve una y otra vez sobre sus pulcras y cuidadas ediciones a sabiendas de que no son definitivas y que sólo la constante revisión las autoriza. Su polifacética personalidad acogía tanto el elitismo como la defensa sin concesiones del derecho a la educación de calidad para todos, incluidos los más desfavorecidos, convicción que llevó a la práctica sin tregua. Y de la misma forma su magisterio no se conformó con la faceta de profesor competente o de investigador brillante. Guiaba a sus alumnos. Les enseñaba, como el maestro artesano, a aprender bien el oficio, ocupándose de lo divino pero también de lo humano.
No pretendo con esta nota señalar sus méritos académicos y profesionales, que son muchos y sobradamente conocidos. Tan sólo he querido expresar mi profunda gratitud a un ser humano excepcional a quien tuve la suerte de conocer para rendir un modesto homenaje a su memoria, y con quien tengo una inmensa deuda. El último postre que quise compartir con él, unos mazapanes de soto, no llegó a tiempo. La muerte fue más diligente que las perezosas sacas de correos. Murió acompañado de Lía y de Bettina. «Dio el alma a quien se la dio/(…) que, aunque la vida perdió,/ dejónos harto consuelo su memoria». Vaya para ellas todo mi cariño y el agradecimiento debido al maestro ejemplar.
Isabel Lozano Renieblas
Dartmouth College
http://www.centroestudioscervantinos.es/quienes.php?dpto=9&idbtn=1127&itm=9.1
Triste noticia: Isaías Lerner murió el pasado 8 de enero
El pasado 8 de enero nos dejó Isaías Lerner.
Una gran pérdida para el cervantismo, sin duda. Una gran pérdida para todos los que tuvimos la suerte y el honor de conocerle y de disfrutar de su sabiduría, de su afecto y de su simpatía.
Siempre nos quedará su obra, su gran obra. Y tanto, pero tantos recuerdos.
Nueva revista: eHumanista/Cervantes
El año 2012 se despidió con una excelente noticia: la aparición del número 1 de la revista eHumanista/Cervantes:
http://www.ehumanista.ucsb.edu/Cervantes/volume%201/index.shtml
eHumanista/Cervantes is a journal devoted to the improvement and dynamism in our knowledge of Cervantes’ work and life. The journal will be uploaded once a year and incorporate articles dealing preferably with monographic topics. Each issue will be coordinated by a specialist on Cervantes who will share editorial duties with one of the two editors of eHumanista/Cervantes. We welcome suggestions on the content of future monographic issues.
eHumanista/Cervantes es una revista cervantina que pretende la mejora, intensidad y dinamismo en el conocimiento de la vida, obra y recepción de Cervantes. La revista aborda de preferencia temas monográficos, y su periodicidad es anual. Cada número es diseñado y coordinado por un especialista que también se encarga de editar el monográfico en unión con uno de los dos editores de eHumanista/Cervantes. Cualquier sugerencia de posibles monografías será bienvenida, así como todo tipo de propuesta de carácter cervantino.
Este es el mensaje que sus promotores, Antonio Cortijo y Francisco Layna nos han pedido que demos publicidad…
Estimados colegas:
Les escribimos para anunciarles la aparición de una nueva revista llamada eHumanista/Cervantes. Es una revista cervantina que nace con el deseo de sumarse a la gran tradición de publicaciones dedicadas a la obra de Cervantes.
http://www.ehumanista.ucsb.edu/Cervantes/index.shtml
La periodicidad será anual y tratará exclusivamente temas monográficos. El primer volumen estará dedicado a “Cervantes y el Mediterráneo”. Steven Hutchinson lo coordinará y editará con uno de los dos editores de eHumanista/Cervantes: Francisco Layna y Antonio Cortijo. El segundo estará coordinado por Jacques Lezra y lleva por título “Cervantes, política nacional y estética nacionalista, 1920-1975″. Seguramente el tercero se dedicará a la celebración del Quijote de 1615.
Cualquier sugerencia de posibles monografías será bienvenida, así como toda idea que signifique mejora, intensidad y dinamismo en el conocimiento de Cervantes.
Muchas gracias
Paco Layna
Antonio Cortijo
Cardenio entre Cervantes y Shakespeare, por Roger Chartier (editorial Gedisa)
La editorial Gedisa ha publicado la traducción del libro de Roger Chartier, Cardenio entre Cervantes y Shakespeare. Historia de una obra perdida, al que el historiador francés ha dedicado los últimos años de sus investigaciones.
Un libro, como todos los de Chartier, lleno de valioses aportes y que se enfrenta a uno de los grandes misterios de la bibliografía cervantina.
¿Cómo leer un texto que no existe, representar una obra cuyo manuscrito se perdió y de la que no se sabe con certeza quién fue su autor?
Este es el enigma que plantea Cardenio –una obra representada en Inglaterra por primera vez en 1612 o 1613 y atribuida, cuarenta años más tarde, a Shakespeare (y Fletcher)-. Tiene como trama una “novela” inserta en Don Quijote, obra que circuló en los grandes países europeos, donde fue traducida y adaptada para el teatro; en Inglaterra, la novela de Cervantes era conocida y citada aun antes de ser traducida en 1612 y de inspirar Cardenio.
Pero este enigma tiene otros desafíos. Era un tiempo en el que, principalmente gracias a la invención de la imprenta, los discursos proliferaban; el temor de su exceso a menudo conducía a enrarecerlos. No todos los escritos tenían la vocación de subsistir y, en particular, las obras de teatro que, muy a menudo, no eran impresas (el género, situado en lo más bajo de la jerarquía literaria, se adaptaba muy bien a la existencia efímera de las obras). Sin embargo, cuando un autor se había vuelto famoso, la búsqueda del archivo inspiraba la invención de reliquias textuales, la restauración de restos estropeados por el tiempo, la corrección, además, de faltas y, a veces, la fabricación de falsificaciones. Fue lo que sucedió con Cardenio en el siglo XVIII.
Volver a delinear la historia de esta obra conduce, entonces, a interrogarse sobre lo que fue, en el pasado, el estatuto de las obras hoy juzgadas canónicas. El lector redescubrirá aquí la maleabilidad de los textos, transformados por su traducciones y sus adaptaciones; sus migraciones de un género al otro; las significaciones sucesivas que construyeron sus diferentes públicos. Para muchos de sus lectores, Don Quijote fue, durante mucho tiempo, un repertorio de “novelas”, buenas para publicar por separado o para llevar a la escena, a costa de la coherencia de las aventuras del héroe epónimo, y Shakespeare, un dramaturgo que, de acuerdo con el modelo de muchos de sus colegas, escribía en colaboración, reciclaba historias de otros escritores, algunas de cuyas obras no encontraron editor. Así, gracias a Roger Chartier, se explica el misterio de una obra sin texto pero no sin autor.
Roger Chartier es director de estudios de la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) y uno de los más distinguidos historiadores de la cultural del libro y de la lectura.
También disponible en ebook: http://www.gedisa.com/indexold.htm
Más información
http://cultura.elpais.com/cultura/2012/10/15/actualidad/1350324195_608259.html
«El poeta cautivo» de Alfonso Mateo Sagasta (recreación cervantina)
RECOMENDACIÓN PARA ESTAS VACACIONES.
¿Qué libro recomiendas?
En el año 2004, Alfonso Mateo Sagasta publicó una de las novelas históricas más interesantes sobre el momento en que Cervantes termina la segunda parte del Quijote: Ladrones de tinta
Sinopsis: Diez años después de que Francisco Robles editara la novelita titulada El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, un tal Alonso Fernández de Avellaneda se atreve a sacar una segunda parte. Robles, furioso porque un avispado le pise un negocio por el que lleva años luchando, encarga a Isidoro Montemayor, uno de sus empleados, que encuentre al tal Avellaneda para ajustarle las cuentas. Curtido en todo tipo de lances tras sus años como encargado de un garito y gacetillero de la Corte, Montemayor se mueve como pez en el agua tanto en los tugurios más inhóspitos como en los círculos literarios más selectos. Indagando en unos y otros, pronto descubre que Avellaneda no existe; es un seudónimo tras el que se oculta alguien que dice haber sido ofendido por Cervantes, a quien trata de cornudo y homosexual. A Montemayor no le queda entonces más remedio que sumergirse en el Quijote y en la vida de don Miguel para comprobar qué hay de verdad en ello y quién puede querer tan mal al maestro como para acusarlo de algo que puede acabar llevándolo a la hoguera.
Años después, Mateo-Sagasta ha vuelto a las andadas y ha vuelto a Montemayor y a la librería de Francisco de Robles para intentar explicar las razones por las que en la segunda edición del Quijote se colocan mal los folios que explican el «caso del rucio»… El poeta cautivo. Un tal Pasamonte será ahora el protagonista.
Sinopsis: Jerónimo de Pasamonte, un veterano de Lepanto que ha pasado dieciocho años cautivo de los turcos, llega a Madrid con la ilusión de encontrar un librero que quiera editar su autobiografía titulada Vida y hechos de Jerónimo de Pasamonte. La misma noche de su llegada, mientras cena en un mesón escucha la lectura de un libro en el que se habla de él como de un vulgar ladrón. El libro esta escrito por un tal Miguel de Cervantes y se titula El Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. A partir de ese momento, Pasamonte dividirá su tiempo entre la búsqueda de editor, el cobro de un pagaré y las indagaciones sobre quién es ese tal Miguel de Cervantes que tan injustamente lo ha tratado.
La obra es una lectura graduada (B1), que se acompaña de un audiolibro.
Congreso Internacional «Recreaciones quijotescas y cervantinas en la narrativa»
Ayer viernes, día 14 de diciembre, finalizó el Congreso Internacional «Recreaciones quijotescas y cervantinas en la narrativa», organizado por GRISO-Universidad de Navarra, en Pamplona. Dos días muy intensos en que más de 40 investigadores de 14 países hemos dado cuenta de lecturas de diferentes recreaciones quijotescas y cervantinas en diferentes lenguas y épocas. El nivel del congreso ha sido altísimo y solo nos queda felicitar a Carlos Mata por la gran dirección del mismo. Dentro de òco se publicarán los resultados en un libro, como así ya se ha hecho con los resultados del congreso del año pasado, dedicado a las recreaciones teatrales

Categorías: Biografía cervantina, Recreación cervantina, Recreación quijotesca, UncategorizedPor Asociación de Cervantistas3 Comentarios
Etiquetas: CervantesCongresoGRISOQuijoterecreaciones cervantinasrecreaciones quijotescas
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