Antonio Rey Hazas (9 de septiembre de 1950-16 de diciembre de 2025)

Para todos los que lo conocieron de leídas, el profesor Antonio Rey Hazas fue un ilustre estudioso del Siglo de Oro, que dedicó sus principales trabajos a la prosa, con especial atención a la novela picaresca y a la obra de Cervantes, pero sin descuidar el teatro, singularmente el periodo de formación de la Comedia nueva y las dramaturgias de Lope de Vega y Calderón de la Barca, y la poesía. Para aquellos que lo conocimos en persona, Antonio fue un hombre sabio y sencillo, muy cariñoso y de una calidad humana extraordinaria. Para los que además tuvimos la suerte de ser sus alumnos, fue un profesor deslumbrante, que embelesaba cuando nos hablaba de literatura, ya fuera del Lazarillo, de La vida es sueño, de La familia de Pascual Duarte o del Romancero gitano.

Su carrera académica estuvo ligada de manera indisoluble a la Universidad Autónoma de Madrid, donde se jubiló, como catedrático, en 2018. En 1968 se convirtió en alumno de su primera promoción y durante sus estudios de licenciatura su atención pareció encaminarse decididamente hacia la poesía de la Generación del 27. En 1973 leyó su tesina de licenciatura, dedicada a La trayectoria poética de Pedro Salinas, y proyectó realizar su tesis doctoral sobre la poesía de Fernando Villalón bajo la dirección de Juan Manuel Rozas, su maestro. Una conversación con Fernando Lázaro Carreter, a la postre decisiva para su trayectoria, le llevó sin embargo a dedicar sus desvelos al estudio de La pícara Justina, una de las obras más complejas de la picaresca y de toda la prosa de imaginación del periodo. En su edición del libro de López Úbeda —publicada antes de terminar la tesis y que durante mucho tiempo fue la edición de la Pícara— puede apreciarse una sagacidad interpretativa inusual, sorprendente para un filólogo de tan solo veintisiete años. En los siguientes años profundizó su dedicación a la picaresca con varias ediciones —tanto didácticas como especializadas—, entre las que destacan la del Lazarillo (Castalia Didáctica, 1984, reed. Alianza, 2000), que pone especial énfasis en el problema educativo del protagonista, la de El Buscón de Quevedo (SEGEL, 1982), por su excelente prólogo, y la de una primera antología de Picaresca femenina (Plaza & Janés, 1986), sobre dos autores entonces poco trabajados: Salas Barbadillo y Castillo Solórzano; así como con dos estudios fundamentales: su artículo «Poética comprometida de la novela picaresca» (Nuevo Hispanismo, 1, 1982, pp. 55-76) y el librito La novela picaresca (Anaya, 1990).

En los años ochenta desarrolló también una fecunda dedicación al estudio del teatro del Siglo de Oro, que tuvo como hito principal la edición de la obra dramática de Cervantes (Planeta, 1987). Fue este el primer trabajo acometido en colaboración con su primer discípulo, Florencio Sevilla Arroyo, a quien le unió una larga amistad académica. Con el profesor Sevilla Arroyo —tristemente fallecido también un 16 de diciembre, cinco años antes que su maestro— se embarcó en la titánica tarea de editar la obra completa del alcalaíno, primero para el Centro de Estudios Cervantinos (1993-1995) y más tarde para Alianza Editorial (1996-1996). Son 18 volúmenes los que contiene esta última edición, en la que cada texto —fijado y anotado por Sevilla Arroyo— se acompaña de una introducción siempre iluminadora, a cargo de Rey Hazas. En conjunto, estos estudios ofrecen una visión extraordinariamente rica de la literatura de Cervantes, considerada en su totalidad. Antonio nos enseñó a leer al genio complutense muy por extenso, desde El trato de Argel y La Galatea hasta el Persiles, sin descuidar su poesía de circunstancias, pues el genio del escritor complutense, solía decirnos, se puede apreciar en cada página suya. Sin apriorismos ideológicos ni teóricos, sus lecturas consiguen penetrar en la estructura profunda de las obras literarias, uniendo de manera sagaz forma y sentido.

En los primeros años del siglo XXI vieron la luz dos libros que sintetizan, en lo fundamental, sus posiciones críticas en torno a sus dos campos de estudios predilectos: Deslindes de la novela picaresca (Analecta Malacitana, 2003) y Poética de la libertad y otras claves cervantinas (Eneida, 2005). En el primero, que reúne lo más granado de su aportación al campo, ofrece una visión compleja del género, atendiendo a sus características fundamentales y a las innovaciones que experimentó en los primeros años del siglo XVII. En el segundo propone que la libertad no es solo uno de los temas fundamentales en la obra de Cervantes, sino una verdadera clave de bóveda para entender su poética. Entre los estudios desarrollados destacan también Jarifas y Abencerrajes —antología de la novela morisca— (Mare Nostrum, 2005), El nacimiento del cervantismo durante el siglo XVII (Verbum, 2006, en colaboración con Juan Ramón Muñoz Sánchez), y estudios tan peculiares como Artes de bien morir. Ars moriendi de la Edad Media y del Siglo de Oro (Lengua de Trapo, 2003) y El vino, su cultura, su mundo, su literatura, su vocabulario: España, siglos XVI-XVII (Eneida, 2010), así como las publicaciones dedicadas al Entremés de los romances o al romancero de Pedro de Padilla.

Ligado a México por su participación en los coloquios cervantinos de Guanajuato, recibió en el año 2013 la Medalla de Oro José Vasconcelos por su contribución al estudio de la cultura hispánica. Pasó sus últimos años aquejado de una larga enfermedad que le obligó a retirarse prematuramente.

Según nos explicaba Antonio, en un juego de matrioskas, Cervantes utilizó el soneto de Lotario, dentro de El curioso impertinente —narrado a su vez en la primera parte del Quijote— para recordarnos, aunque a veces se confundan, que la literatura no es la vida. Tampoco lo es la filología: por eso, el profesor Rey Hazas, que fue un excelente filólogo, supo disfrutar más allá de su quehacer académico. Era un placer escucharle hablar de la literatura y de la vida, en clase o en la cafetería de Juanjo, con una naturalidad, un conocimiento y una discreción que resultaban envidiables. Evitó el afán de notoriedad, fue poco amigo de polémicas agrias y trató a sus colegas y a sus estudiantes de manera cálida y afable. Este, además de su legado intelectual, es el mejor recuerdo que nos deja.

Blanca Santos de la Morena
Juan Ramón Muñoz Sánchez

En recuerdo de Margit Frenk, también cervantista (Hamburgo, 1925 – Ciudad de México, 2025)

Centenaria – había cumplido los cien años el pasado 21 de agosto – Margit Frenk ha fallecido en Ciudad de México el 21 de este mes de noviembre. No es el momento de recordar su extensa carrera académica, sus inacabables reconocimientos, sus aportaciones al mundo del hispanismo –hispanista militante durante más de 75 años– ni el innumerable cuento de aportaciones bibliográficas que han permitido un mejor conocimiento de la cultura de los siglos XVI y XVII en España; sí para recordar que también Cervantes y El Quijote fueron objeto de su atención y a ellos dedicó media docena de monografías luego incorporadas a dos libros, breves en su extensión, pero expresivos de su concepción del libro cervantino, verdadero “tesoro inagotable” que permite no solo una lectura placentera sino también la posibilidad de navegar por un océano lleno aún de sorpresas. Hoy, la Asociación de Cervantistas se suma al dolor causado por el fallecimiento de tan ilustre investigadora.

Con Margit Frenk aprendí a conocer la lírica popular de los tiempos antiguos que llega, sin embargo, hasta nuestros días; ha ofrecido páginas ya clásicas para conocer mejor la cultura de nuestro Siglo de Oro. Cervantes merodea por muchas de aquellas, pero apenas le había dedicado atención monográfica salvo en media docena de trabajos luego incorporados en dos libros: Cuatro ensayos sobre el Quijote (2013) y Don Quijote ¿muere cuerdo? (2015), ambos publicados por el Fondo de Cultura Económica. El segundo amplía el primero e incorpora todos los estudios cervantinos de Frenk, una decena resumida en este registro sencillo: “El placer de contar historias y el goce de escucharlas”, “El narrador imprevisible”, “juegos del narrador”, “El prólogo de 1605 y sus malabarismos”, “Cosas que calla Cervantes (Quijote, I, XLVI-LII)”, “Alonso Quijano no era su nombre”, “Don Quijote ¿muere cuerdo?”, “¿Cómo leía Cervantes?”, “Sobre la oralidad en el Quijote”, “La lírica de tipo popular en la obra de Cervantes”. La profesora Frenk concibe el Quijote, en esencia, como una obra de entretenimiento, placentera, profundamente ambigua y compleja, que necesita siempre de un lector cómplice dispuesto a participar en los múltiples juegos que el autor le propone y profundamente liberadora, donde no se da nada por definitivo. Conviene no olvidar, por otra parte, que la traducción al español del conocido libro de Stephen Gilman sobre Avellaneda se debió a la profesora Frenk (Cervantes y Avellaneda, El Colegio de México, 1951).

Entre las obligaciones del jurado del Premio Nacional de las Letras Españolas figura la de proponer un número muy reducido de nombres para el Premio Cervantes; estas candidaturas surgen de sucesivas votaciones en el seno de aquel. Como miembro de este jurado tuve el honor de proponer el nombre de Margit Frenk en su última convocatoria, apenas hace unas semanas. Mi propuesta recibió buena acogida entre el resto de los miembros que entendieron que debía ser, como así fue, una de las candidaturas que deberían ser elevadas al jurado del Cervantes. La muerte le llegó antes de que pudiera competir por este galardón: ¡qué premio más merecido hubiera sido! Ya no es posible, pero, más allá de premios, Margit Frenk será siempre quien me descubrió que aquella canción que me cantaba mi madre cuando yo era un crío se hundía en el inmarcesible océano de la lírica popular, de orígenes lejanos, imprecisos: “cucurucú, cantaba la rana, / cucurucú, debajo del agua; / cucurucú, mas ¡ay! que cantaba / cucurucú, debajo del agua”. Descanse en paz, querida, admirada Margit Frenk.

José Montero Reguera
Presidente de honor de la Asociación de Cervantistas

John Jay Allen (1932-2019). Necrológica

Nos deja un hombre sabio

«Mi alumno ideal es aquel que viene a mí con un ejemplar del Quijote y me dice: Adoro este libro, ayúdeme a descubrir por qué». Estas palabras definen la trayectoria profesional de John Jay Allen, uno de los grandes cervantistas del siglo XX. Con la muerte de John Jay Allen, el día 13 de agosto de 2019, a los 87 años en Danville (Kentucky), el cervantismo pierde a uno de sus más notables representantes.

Durante más de cuarenta años fue profesor de Español, primero en la Universidad de Florida, luego, desde 1983 hasta 1999, en el Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Kentucky. Fue nombrado Doctor honoris causa por Middlebury College, donde cursó su maestría; y más tarde, «Kenan Distinguished Professor» y profesor emérito por la Universidad de Kentucky. Tuvo el privilegio y el honor, entre otros muchos reconocimientos, de ser el primer editor de la revista Cervantes: Bulletin of the Cervantes Society of America, presidente de dicha Asociación y Correspondiente de la Real Academia Española.

El campo de maniobras de la investigación de John Jay Allen se sitúa sobre dos grandes ejes: el del teatro y la arqueología de las tablas europeas de la primera modernidad y el del cervantismo. Sobre el primero publicó The Reconstruction of a Spanish Golden Age Playhouse: el Corral del Príncipe (1583-1744) (University Presses of Florida, 1983) y La piedra de Rosetta del teatro comercial europeo (Madrid: TC/12, Escena Clásica, 7, 2015). Editó, con José María Ruano de la Haza, Los teatros comerciales del siglo XVII y laescenificación de la comedia (Madrid, Castalia, 1994); y con Domingo Ynduráin, El granteatro del mundo, de Calderón de la Barca (Barcelona, Crítica, 1997). Su afición por el teatro le llevó a aunar en el diseño de una memorable maqueta del Corral del Príncipe su investigación con el trabajo artesanal y minucioso, como refleja la precisa reproducción de los aposentos de los espectadores ubicados en las casas vecinas laterales que conformaban el corral de comedias. Esta maqueta, construida por Radiotelevisión Española, fue comisionada por el Teatro Español, con motivo del cuarto centenario de la fundación del teatro. Hoy se puede ver en el Museo Nacional del Teatro de Almagro.

Como cervantista son muchos los méritos que atesora John Jay Allen. Se estrenó en el oficio en el taller de experimentación de las Novelas ejemplares, de la mano de Mack Singleton, con una tesis doctoral sobre Las dos doncellas y El casamiento engañoso que defendió en la Universidad de Wisconsin (Madison). Por encima de todas la demás, quiero destacar dos de sus aportaciones, imprescindibles en la biografía sobre el QuijoteDon Quixote: Hero or Fool? A Study in Narrative Technique (Universidad de Florida 1969) y la edición del Quijote que preparó para la editorial Cátedra. En Don Quixote: Hero or Fool? se propuso explicar las variadas y, en muchas ocasiones contrapuestas, lecturas de la novela cervantina, llegando a la conclusión que dicha pluralidad de interpretaciones se debía no tanto a las diferencias históricas cuanto a una condición intrínseca de la propia novela. Del interés que suscitó el estudio, a pesar de su brevedad, dan cuenta las reseñas que escribieron los mejores cervantistas del momento: Ruth El Saffar, Edward Riley, Alberto Sánchez o Geoffrey Stagg, entre otros. En este trabajo no se ocupó directamente de la comicidad cervantina, pero sí lo haría en la segunda parte de Don Quixote Hero or Fool?, publicada diez años después de la primera, en respuesta a las críticas de Ruth El Saffar, adentrándose en las estrategias de la ironía en Cervantes. Su acercamiento a la comicidad del Quijote tendría su continuidad en trabajos posteriores como «La importancia de ser ironista». Lo que realmente le interesaba a Allen no era por qué en su día el Quijote fue una obra cómica sino por qué lo sigue siendo en la actualidad, en qué consiste, escribiría algunos años más tarde, «esa conexión con algo fundamental a nuestra común humanidad, algo que trasciende fronteras nacionales, culturales y cronológicas», en un claro intento por marcar distancias con el culturalismo relativista. Otro tanto cabe decir de su edición del Quijote (Madrid, Cátedra 1977). La regularización ortográfica utilizada por Allen se incorporó como referencia obligada en ediciones posteriores, como la dirigida por Francisco Rico.  

Descanse en paz el discípulo y maestro de cervantistas, el hombre sabio al que tanto debe la cultura española: Corónente tus hazañas, como titularon sus alumnos, colegas y amigos el volumen con que lo homenajearon.

Isabel Lozano-Renieblas
Presidenta de Honor de la Asociación de Cervantistas

Autor: Francisco Cuevas Cervera
Profesor de Literatura Española en el Departamento de Literatura de la Universidad de Chile

Mariarosa Scaramuzza Vidoni († 22 de abril de 2014)

El 22 de abril de este año falleció en Milán Mariarosa Scaramuzza Vidoni.

Catedrática de Literatura española en la Universidad de Milán, Mariarosa ejerció su docencia durante muchos años dedicando atención creciente no solo a la literatura, sino también a la didáctica de la lengua en relación con la lingüística aplicada y las innovaciones metodológicas (Talleres didácticos, CUEM, 1998; Enseñanza del léxico,CUEM, 2000; “Tecnologie e consapevolezza nella didattica dello spagnolo come lingua straniera”, 2012). En reconocimiento de este peculiar interés de la estudiosa y de su proyección hacia las modernas tecnologías, en 2012, un grupo de discípulos le dedicó el volumen Enlaces. Studi dedicati a Mariarosa Scaramuzza (a cura di E. Landone, LED Edizioni Universitarie).

Entre sus primeras investigaciones sobre textos del Siglo de Oro destacan los estudios Relazioni letterarie italo-ispaniche: il «Belisario» di A. Mira de Amescua (Bulzoni, 1989) y Retorica e narrazione nella ‘Historia imperial’ di Pero Mexía (Bulzoni, 1989). Con Rileggere Cervantes. Antologia della critica recente (LED, 1994) Mariarosa Scaramuzzo encaminó sus estudios hacia temas cervantinos, revelando una gran capacidad de captar las novedades que se habían asomado al orizonte crítico internacional. En sus trabajos dedicados al Quijote y al Persiles (Deseo, imaginación, utopía en CervantesBulzoni, 1998) trató de modo específico los temas del viaje, de lo ‘maravilloso’ y de la ‘utopía’, ya presentes en otras investigaciones precedentes, utilizando múltiples recursos hermenéuticos, sin alejarse nunca del propio texto de las novelas.

En aquellos años, además de contribuir con numerosas aportaciones al incremento del cervantismo italiano, actuó como puntual corresponsal desde Italia para la información de los Anuarios bibliográficos cervantinos. Prosiguiendo en su investigación, en la primera década del 2000 hay que recordar I fantasmi di Cervantes (Mimesis, 2002), y el ensayo “Los fantasmas del ‘Quijote’ (Michel Foucault, Marthe Robert, René Girard, Louis Combet)” (Cervantès et la France. Mélanges de la Casa de Velázquez, Madrid, Casa de Velázquez, 2007, pp.123-140). Participó en las celebraciones del cuarto centenario de la publicación del Quijote de 1605 coordinando el volumen Luoghi per il Don Chisciotte (Università degli Studi di Milano, Quaderni Acme, 2006). El libro reúne ensayos sobre las solicitaciones que la recepción de la obra cervantina sigue suscitando en la práctica critica y en la actividad creadora en distintos lugares del universo.

Mariarosa intervino activamente en muchos coloquios y congresos de nivel internacional, organizados tanto en Italia como en España, como lo atestiguan los trabajos publicados en las Actas correspondientes. En los últimos años de su vida, ampliando los parámetros de la recepción del Quijote, dirigió su atención hacia la elaboració/manipulación sufrida por el texto original de la novela en su destinación a la juventud italiana a comienzos el siglo XX (2009).

Paralelamente al estudio de los temas ya mencionados, con su delicada sensibilidad Mariarosa se sumergió en la lectura de la obra poética de Clara Janés, repetidas veces por ella comentada con finura y competencia (Rosa Rubea. Poemas de Clara Janés, Selección e introducción de Mariarosa Scaramuzza Vidoni, Bulzoni, 1995).

Solo dos palabras respecto a la persona. Amable, cortés, generosa y especialmente leal en las relaciones humanas y académicas, por su imprevista deaparición deja un gran vacío en su familia, en sus amistades y en sus discípulos.

La comunidad científica queda privada para siempre de las aportaciones con que aún hubiera podido enriquecerla.

Maria Caterina Ruta

Homenaje a Martín de Riquer en Argamasilla de Alba

Académicos de la lengua, cervantistas, políticos, y ciudadanos reconocieron a este ilustre “trovador y caballero andante” de las letras medievales

Argamasilla de Alba 4-5-2014

El día que Martín de Riquer hubiese cumplido 100 años, el 3 de mayo de 2014, se dieron cita en la Casa de Medrano de Argamasilla de Alba numerosas e importantísimas personalidades de las letras españolas para homenajear a este ilustre “caballero andante” de la literatura medieval, doctor en Filología Romántica y especialista en literatura trovadoresca, que entre sus muchos reconocimientos y premios recibió en 1997 el Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, varios premios nacionales e inquilino del sillón “H” en la Real Academia de la Lengua desde 1965.

Presidido y moderado por el alcalde de Argamasilla de Alba, Pedro Ángel Jiménez, el acto contó con la presencia e intervenciones del director de la RAE, José Manuel Blecua; Rosa Navarro, catedrática de literatura de la Universidad de Barcelona; José Manuel Lucía, presidente de la Asociación de Cervantistas; así como con la de Felipe Pedraza y Milagros Rodríguez, editores del Quijote de Avellaneda presentado hace unos meses en la localidad.

Jiménez, afirmó que este es un reconocimiento de todo el pueblo de Argamasilla de Alba a su figura, por la gratitud “que como pueblo tenemos con el maestro de maestros Don Martín de Riquer Morera”. Seguidamente, el alcalde, leyó una carta enviada por la hija de Riquer, Isabel de Riquer, en nombre de toda la familia. En ella, se afirmaba que “no hubiera habido en toda la geografía española un lugar más evocador que este pueblo, del que conoció su implicación quijotesca cuando era niño” para este homenaje, además, teniendo en cuenta que este año se cumplen 70 de su primera edición del Quijote.

Jiménez recordó las palabras de Riquer en una entrevista en la que le preguntaban “¿Qué le diría a alguien que no ha leído el Quijote?”, el maestro contestó: “¡Felicitarlo! Lo felicitaría porque le diría que aún le queda en esta vida el placer de leer el Quijote”.

En la misma entrevista, para Babelia, de El País, afirmó: “Parece que es evidente que es Argamasilla de Alba el ‘lugar de la Mancha’ del cual no quiere acordarse. Allí, en la iglesia, hay un cuadro de Rodrigo Pacheco, un personaje del pueblo en quien estaría inspirado el Quijote”.

José Manuel Blecua Perdices, presidente de la Real Academia Española, desde el 16 de diciembre de 2010, ocupa el sillón “h” desde 2006; aseguró que para él, el maestro Riquer fue una de las experiencias vitales “más interesantes y más emotivas de mi vida”, y continuó diciendo, “Con Riquer no sólo se aprendía literatura, sino a ser cariñoso con los maestros y a ser muy respetuoso con los discípulos”.

Según Blecua el amor por la literatura de Riquer estaba por encima de cualquier convicción política, como demostraba que a pesar de tener las suyas muy arraigadas admitía alumnos de todas las ideologías.

Por su parte, Rosa Navarro, filóloga y catedrática de Literatura española de la Universidad de Barcelona, que ofreció una pequeña charla sobre Riquer así como varias y divertidas anécdotas, cuenta en su “amplísimo” currículum haber sido jurado del Premio Príncipe de Asturias de las Letras desde 2000 a 2013 y del Premio Cervantes en 2012.

Alumna “del profesor Riquer”, Navarro afirmó que “Don Martín tenía un presencia imponente (…) era como un encantador de serpientes”, con gran excitación y clara admiración la filóloga aseveró que el homenajeado lo sabía todo pero “sobre todo nos lo hacía vivir (…) sus historias me metieron en la literatura y ya no he salido de ella”.

A pesar de su cercanía y simpatía “nunca pude dejar de tenerle miedo porque era inmenso, yo notaba su grandeza que iba creciendo con el tiempo”, y añadió, “Soy Cervantista de pro, de la cabeza a los pies, y es gracias a Don Martín”.

En relación al Quijote, Navarro aseguró poner en práctica todo lo que le enseñó Riquer, y es por ello que cada vez que lo lee encuentra referencias nuevas. Además, lo calificó como la “biblia de lo cotidiano, de la vida literaria” y destacó algunas “lecciones” que Cervantes da en la segunda parte a Avellaneda, así como las similitudes del Quijote con el Lazarillo.

Navarro aprovechó la ocasión para pedir a las autoridades competentes y familiares que acerquen los clásicos a los niños, “a ese patrimonio inmenso que nos legó Cervantes”.

Finalizadas las intervenciones se procedió a descubrir una placa en el patio de la Casa de Medrano. Según destacó el alcalde: “Será un gran honor para los argamasilleros lucir la placa de reconocimiento a Don Martín de Riquer, en este lugar tan emblemático, santuario laico, de obligada peregrinación para los cervantistas y amantes de las aventuras del simpar don Quijote, la Casa de Medrano donde estuvo preso el príncipe de los ingenios”.

Convocatoria del III Premio de Investigación Cervantista

José Manuel Lucía, presidente de la Asociación de Cervantistas, aseguró que “para un cervantista emociona entrar en Argamasilla (…) un lugar donde Cervantes vive, ha vivido y donde la obra de Cervantes sigue teniendo una presencia importante”.

Según Lucía este acto y la Casa de Medrano, eran el mejor momento y lugar, pues Argamasilla de Alba además de ser un centro Cervantino no sólo por historia y presencia, sino también por potenciar la investigación; para anunciar la convocatoria del III Premio de Investigación Cervantista “José María Casasayas”, al que ya se pueden presentar trabajos hasta el 29 de septiembre de 2014, el único premio de investigación sobre Cervantes que se convoca en el mundo. Un premio avalado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Diputación Provincial de Ciudad Real y la UCLM, además de la Asociación de Cervantistas.

Homenaje a Martín de Riquer: Maestro de la Filología

Ciclo homenaje

Homenaje a Martín de Riquer

Maestro de la Filología

Organiza

Decanato de la Facultad de Filología

Área de Filología Románica

Colabora

Asociación de Cervantistas

Asociación Hispánica de Literatura Medieval

Biblioteca Nacional de España

Blanquerna Centre Cultural

Federación. Asociación de Profesores de Español

Fundación Amigos de la BNE

Generalitat de Catalunya. Delegació en Madrid

Librería La Central

Real Academia Española

Sociedad Española de Literatura General y Comparada

El 17 de septiembre de 2013 se nos fue Martín de Riquer a unos meses de cumplir los 100 años. Uno de los maestros indiscutibles de la Filología en España, uno de los que más trabajaron por actualizar y modernizar los estudios filológicos a lo largo del siglo XX. Catedrático de Filología Románica en la Universidad de Barcelona, Martín de Riquer dio muestras de una energía envidiable y de una curiosidad infinita, que le llevó a trabajar los textos medievales románicos (desde el roman artúrico al Amadís o al Tirant), sin olvidar sus incursiones en la edición y difusión del Quijote o sus grandes aportaciones en relación a los trovadores provenzales y catalanes.

Durante la IV Semana Complutense de las Letras, sus amigos y colegas de la Universidad Complutense de Madrid le queremos dedicar un sentido homenaje acercando su vida, su magisterio y sus publicaciones a todos los interesados, gracias a unas Jornadas Complutenses, una mesa homenaje en la Biblioteca Nacional de España, una exposición bibliográfica en la Biblioteca María Zambrano, un recital homenaje en el Centre Cultural Blanquerna y varias exposiciones en cuatro librerías de Madrid (Alberti, Blanquerna, La Central y Visor).

Jornada complutense

Martín de Riquer:

el hombre, el profesor, el investigador

(Paraninfo. Facultad de Filología)

Coordinación

José Manuel Lucía Megías, catedrático de Filología Románica, UCM

Eugenia Popeanga, catedrática de Filología Románica, UCM

Reconocimiento de 2 créditos de libre configuración / 1 crédito ECTS

Acto de inauguración

24 de abril (9’30-10’00 horas)

1. Martín de Riquer: entre los libros de caballerías y el Quijote

24 de abril (10’00-12’00 horas)

  • Carlos García Gual, Catedrático de Filología Griega
  • José Manuel Lucía Megías, Presidente de la Asociación de Cervantistas
  • Rosa Navarro, catedrática de Filología Española
  • Modera: Carmen Mejía, profesora de Filología Románica UCM

2. Martín de Riquer y la literatura románica

24 de abril (12’30-14’30 horas)

  • Rafael Alemany, catedrático de Filología Catalana
  • Julia Butinyà, catedrática de Filología Catalana
  • Montserrat Cots Vicente, Catedrática de Filología Francesa y presidenta de la Sociedad Española de Literatura General y Comparada
  • Juan Paredes Núñez, catedrático de Filología Románica y presidente de la AHLM
  • Modera: Joan Miguel Ribera Llopis, profesor de Filología Catalana

3. Martín de Riquer: entre trovadores y caballeros andantes románicos

25 de abril (9’30-11’00 horas)

  • Carlos Alvar, catedrático de Filología Románica
  • Victoria Cirlot, catedrática de Filología Románica
  • Isabel de Riquer, catedrática de Filología Románica
  • Antoni Rossell, profesor de Filología Románica
  • Modera: Eugenia Popeanga, catedrática de Filología Románica

4. Martín de Riquer: Vivir la literatura

25 de abril (11’30-13’00 horas)

  • José Manuel Blecua, Director de la Real Academia Española
  • Glória Soler y Cristina Gatell, historiadoras, autoras del libro Martín de Riquer, vivir la literatura
  • Jaume Vallcorba Plana, filólogo y editor
  • Modera: Isabel de Riquer, catedrática de Filología Románica

Mesa redonda

Martín de Riquer: homenaje de la Biblioteca Nacional a un humanista

(Salón de Actos, Biblioteca Nacional de España)

24 de abril a las 19’00 horas

Participantes

Carlos Alvar

Isabel de Riquer

Jaume Vallcorba

Modera: José Manuel Lucía Megías

Organizado por la Biblioteca Nacional de España, en colaboración con la Fundación Amigos de la BNE

Recital de clausura

Versos y canciones para un maestro de la Filología: Martín de Riquer

(Salón de Actos, Centre Cultural Blanquerna)

25 de abril a las 19’00 horas

A cargo de Antoni Rossell

Programa

Organizado por la Generalitat de Catalunya (Delegación en Madrid), en colaboración con Blanquerna, Centre Cultural)

Exposiciones

Martín de Riquer: vivir la Filología Románica

(Sala de exposiciones. Biblioteca María Zambrano. Ciudad Universitaria)

Del 22 de abril al 15 de mayo de 2014

Comisario: José Manuel Lucía Megías

Martín de Riquer en Blanquerna: los libros de un maestro

(Centre Cultural Blanquerna, (C/Alcalá, 44).

Del 22 al 25 de abril

Martín de Riquer en La Central: los libros de un maestro

(Librería La Central de Callao, C/ Postigo de San Martín, 8).

Del 22 al 25 de abril

Martín de Riquer en Visor: los libros de un maestro

(Librería Visor, C/ de Isaac Peral, 18)

Del 22 al 25 de abril

Martín de Riquer en La Alberti: los libros de un maestro

(Librería Alberti (C/ Tutor, 57).

Del 22 al 25 de abril

Martín de Riquer, maestro

El aula abarrotada, como siempre que Martín de Riquer comenzaba sus clases en la Universidad Central de Barcelona. O en tantas Universidades en las que impartió su docencia a lo largo de los años. No importa el tema. Martín de Riquer era siempre un maestro. Es un maestro. El maestro que glosaba a los trovadores provenzales, que se adentraba en los misterios del Tirant lo Blanc, o que perseguía las huellas de Ginés de Pasamonte para demostrar que había escondido su identidad bajo el pseudónimo de Avellaneda, el autor del Quijote apócrifo. Y lo mismo podía impartir clases sobre la importancia del papel en la difusión de la literatura y de los textos a partir del siglo XII o bucear por los cientos de pergaminos y documentación de su propia familia, que se remontaba a su querido siglo XII. Hoy la clase es sobre el Quijote. La primera clase. Y con su voz imponente, esa voz llena de sabiduría, de conocimientos, de sentirse parte de una cadena del saber, preguntaba como quien lanza un desafío a los ojos ansiosos de los alumnos: “¿Hay alguien en el aula que no haya leído el Quijote?”. Miedo y desconcierto. ¿Cómo confesar esa carencia a quien ha vuelto moderno el texto cervantino, que se ha convertido en uno de los grandes maestros de las aventuras del hidalgo manchego? Y, poco a poco, algunos brazos se alzan. Tímidos. Avergonzados. Y con una sonrisa, con la sonrisa del maestro, Martín de Riquer se dirige a ellos, sin dejar de mirarles a los ojos: “No saben lo que les envidio: van a poder disfrutar de leer por primera vez el Quijote”.

Ayer martes, 17 de septiembre, se nos fue Martín de Riquer. Se nos fue a las puertas de cumplir un siglo de vida, un siglo de varias vidas, tantas como libros escritos, tantas como caminos ha abierto para el conocimiento, para la reflexión y el conocimiento, la sabiduría. Un humanista (como recuerdo de su primer libro publicado, allá por el año 1934) que ha sabido, como nadie, iluminar la Edad Media románica. En el año 2008, se publicó su biografía, escrita por Cristina Gatell Arimont y Gloria Soler Cera: Martí de Riquer. Viure la literatura/ Martín de Riquer. Vivir la literatura (Barcelona, RBA). Y no podía haberse elegido mejor título: Martín de Riquer vivió la literatura, hizo de la literatura medieval, de la literatura cervantina un espejo de su vida. Pero Martín de Riquer también hizo vivir a la literatura. La poesía provenzal de los trovadores, la literatura catalana medieval, la literatura artúrica o el propio Quijote le deben mucha de su vigencia gracias a sus escritos, gracias a sus investigaciones, gracias a su docencia y al empeño de acercar a todos los temas que le interesaban, los autores y las obras que le iluminaban los ojos y la sonrisa.

En el artículo que Josep Massot ha escrito para La Vanguardia, recuerda una de sus anécdotas más conocidas, que le retratan como docente, como investigador, como humanista. “¿Sabe, joven? Yo no he trabajado en mi vida”. Y ante esta provocación, antes de que el alumno (porque todos somos sus alumnos) comenzara a tomar aire para intentar enumerar los cientos de libros y artículos que ha publicado en su vida, el maestro contestaba: “Yo nunca he trabajado, me he divertido. El mejor consejo que puedo dar es que busquen una manera de ganarse la vida que les divierta. Recuerdo mi primera clase en la universidad. En silencio, miré el aula y me dije: ‘Si, de aquí a tres años, no hay quien sepa la asignatura mejor que yo, habré fracasado’. Porque la misión del profesor es transmitir conocimiento, si no, no habríamos salido aún de Aristóteles. Recurrir a una tradición para no interrumpir una cadena que dura ya siglos”.

Ésta es la enseñanza que nos deja el maestro. El maestro del maestro. Éste es el reto que nos deja el maestro a todos los que somos sus alumnos, a los que han tenido el honor y el placer de asistir a sus clases, y a los miles y miles de alumnos de papel que lo somos por haber crecido leyendo sus libros, sus artículos, aprendiendo en cada una de sus palabras. Lo que nunca dejaremos de hacer. El humanista Martín de Riquer, el maestro Martín de Riquer siempre nos acompañará, siempre nos sonreirá, siempre nos retará desde las estanterías de nuestras bibliotecas, donde se encuentran sus obras, sus ensayos, sus pensamientos, su particular forma de vivir la literatura.

José Manuel Lucía Megías
Catedrático de Filología Románica
Universidad Complutense de Madrid

Triste noticia: nos dejó Francisco Márquez Villanueva

Hace unos días, a los 82 años, no ha abandonado Francisco Márquez Villanueva, uno de los más grandes cervantistas. Son días de luto, días de gran tristeza, días en los que recordar, una vez más, su gran obra, su pensamiento, la luz que supo dar a tantos espacios oscuros en los estudios cervantinos y en todos aquellos a los que dedicó su larga y fructífera labor universitaria.

Día de luto para el cervantismo, que ha perdido a uno de sus hijos predilectos.

José Manuel Lucía Megías

Presidente de la Asociación de Cervantistas

Algunos obituarios publicados en la prensa española:

http://cultura.elpais.com/cultura/2013/06/16/actualidad/1371414775_770298.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/06/15/andalucia/1371328801.html

http://www.diariodesevilla.es/article/opinion/1546078/francisco/marquez/villanueva/y/la/espana/los/conversos.html

http://www.abc.es/cultura/20130615/abci-hispanista-201306151837.html

http://www.malagahoy.es/article/ocio/1545948/muere/boston/hispanista/andaluz/marquez/villanueva.html

Categoría: UncategorizedPor Asociación de Cervantistas

Triste noticia: Isaías Lerner murió el pasado 8 de enero

El pasado 8 de enero nos dejó Isaías Lerner.

Una gran pérdida para el cervantismo, sin duda. Una gran pérdida para todos los que tuvimos la suerte y el honor de conocerle y de disfrutar de su sabiduría, de su afecto y de su simpatía.

Siempre nos quedará su obra, su gran obra. Y tanto, pero tantos recuerdos.