Por el gusto de leer a Cervantes, nueva publicación de Aurora Egido

Desde la página de la Real Academia Española nos hacemos eco de la presentación del libro Por el gusto de leer a Cervantes, de Aurora Egido, socia de honor de la Asociación de Cervantistas. 

Presentación de Por el gusto de leer a Cervantes, de Aurora Egido

• La autora ha estado acompañada por el filólogo José María Micó

Hoy se ha presentado, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, la obra Por el gusto de leer a Cervantes de la catedrática emérita de Literatura Española de la Universidad de Zaragoza y secretaria de la RAE, Aurora Egido. La autora ha estado acompañada en la rueda de prensa por el filólogo José María Micó. Ha querido estar con ella también, entre otros, el académico Ignacio Bosque

El volumen Por el gusto de leer a Cervantes, editado por la Fundación José Manuel Lara en colaboración con la Fundación Banco de Sabadell, recopila dieciocho estudios que abordan la figura y la obra del inventor de la novela moderna. Se trata, como indica la autora en el prólogo, del «resultado de dieciséis años de trabajos dedicados a la obra de Miguel de Cervantes», una tarea que «ha supuesto siempre un descanso placentero y hasta una huida respecto al análisis de otras materias literarias».

Este libro, como ha señalado Egido, «es y quiere ser un homenaje a Cataluña, donde viví años muy felices y donde tuve la suerte de poder asistir a las clases del gran cervantista Martín de Riquer […]. Pero es también un homenaje al español, lengua global, y al mayor artífice del idioma, Miguel de Cervantes, que consiguió que, al cabo de los siglos, todo el mundo lo identifique con el suyo, cuando nos referimos a la lengua de Cervantes». 
 

CINCO SECCIONES

El conjunto se presenta dividido en cinco secciones: «El ingenioso Miguel de Cervantes», «En torno al Quijote»; «De La Galatea a las Ejemplares: soledad, silencio y memoria»; «Poesía Trabajos y peregrinaciones, y «El ancho mundo de Miguel de Cervantes y la consecución de la fama»

«Aunque el grueso del libro se centre en la narrativa, somos conscientes de que el estudio de cada obra en particular no debe prescindir de su totalidad. De ahí que partamos del análisis del ingenio, cuya fuerza consideramos capital en la poesía, la novela y el teatro cervantinos. Y otro tanto ocurre con la parte final de este libro, dedicada a la universalidad de su obra y de su fama», explica la autora.

La secretaria de la RAE ha insistido, en la rueda de prensa de hoy, en que «el libro mira hacia las obras de Cervantes como un todo, pues no se entiende el Quijote sin La Galatea ni el Persiles sin el Coloquio de los perros». 

DELEITAR Y ENSEÑAR

«Bien podemos decir que el autor del Quijote “deleitando, enseña”. Y no me refiero únicamente a la yuxtaposición del horaciano delectare et prodesse, sino a una sutil manera de ensamblar ambos conceptos y ofrecer nuevas e ingeniosas formas de deleitar y enseñar, apropiándose de los ejemplos de los clásicos para hacerlos suyos», ha destacado Aurora Egido.

En opinión de la profesora Egido, «sin violencia y de la forma aparentemente más sencilla, Cervantes consiguió no solo que los lectores se sintieran partícipes de cuanto acontece a sus personajes, sino de la operación misma que él lleva a cabo a la hora de contarlo». Por ello, su autor logró algo que solo es patrimonio de algunos escritores: «alcanzar el beneplácito universal de una invención novelesca que se considera única».

VIDA, HISTORIA Y LECTURA

Tal y como ha expresado la académica, «el mundo de Cervantes está en constante movimiento, como los seres humanos que pueblan su teatro y sus novelas, cambiando de lugar y condición. Y ese viaje, tan lleno de paradojas y contrastes, y que se configura como un viaje por la vida y por la historia, lo es también por la lectura. Pues esta nos ofrece, en definitiva, ese otro mundo con entidad propia, creado únicamente por la gracia de su autor y que a veces se parece tanto al nuestro».

La obra de Cervantes «nos devuelve, como en un espejo, problemas latentes en nuestros días», ha manifestado la autora de estos trabajos, porque los clásicos son «capaces de leernos y de explicar la actualidad pese al paso del tiempo».

Aurora Egido ha terminado el acto expresando su deseo de que «los lectores discretos encuentren en este libro algún acicate para mejorarlo y sobre todo para volver a leer con gusto a Miguel de Cervantes». [fuente: Real Academia Española]

Aurora Egido, nueva académica de la RAE

Ayer domingo, 8 de junio de 2014, tomó posesión Aurora Egido de su sillón B en la Real Academia Española, con un discurso sobre Gracián.

Un sillón para el Siglo de Oro

La filóloga Aurora Egido es la novena mujer que accede a la Academia en sus 300 años de historia
Dedicó su discurso de ingreso a Baltasar Gracián

Tereixa Constenla Madrid 8 JUN 2014 – 20:43 CET

El País (9 de junio de 2014)

A Aurora Egido (Molina de Aragón, Guadalajara, 1946) le gustan los principios. Esta tarde se ha instalado en uno: el que le abrió las puertas de la Real Academia Española (RAE) para sentarse en el sillón de la B, también principio de dos términos —bello y bueno— que Egido escoge por considerarlos palabras mayores. La filóloga fue votada hace un año para ocupar la vacante que dejó el cineasta José Luis Borau, que falleció el 22 de noviembre de 2012, un día después de la presentación de un libro sobre el director de título premonitorio: La vida no da para más, de Bernardo Sánchez. No soñaba la catedrática de Literatura Española con la RAE, pero que el poeta Pere Gimferrer, que se encargó de responder su discurso y que la presentó como “la mejor estudiosa del Siglo de Oro” la postulase, fue algo que le halagó.

El primer encuentro de Egido con el cine de Borau fue la película Furtivos (1978) en el cine zaragozano Palafox, luego tendría ocasión de encontrarse con el realizador de la mano de su amiga, la escritora Carmen Martín Gaite. Esta tarde, ajustándose a la tradición de los discursos de ingreso, le dedicó sus primeras palabras: “Borau creía que los símbolos solo tienen valor cuando no pretenden serlo; razón tal vez por la que aspiró a un ideal de película que pareciera que no estaba hecha”.

La memoria del director de Río abajo (1984) en la Academia no acabará, sin embargo, con este discurso de ingreso. La institución, heredera de su legado, incluirá pronto en su catálogo la inmensa biblioteca acumulada por José Luis Borau, compuesta por libros, guiones, carteles y postales.

La catedrática ocupa el sillón ‘B’, que dejó vacante el fallecido José Luis Borau

Pero volviendo a su principio, la catedrática de Literatura Española escogió a Baltasar Gracián (1601-1658), el jesuita aragonés que escribió obras capitales durante el Siglo de Oro como El Criticón, El Héroe, Oráculo manual o El Comulgatorio, para su discurso de ingreso (La búsqueda de la inmortalidad en las obras de Baltasar Gracián). Aunque barajó dedicar su ensayo a Góngora, finalmente se decantó por un autor por el que siente especial predilección, a la vista de los estudios que le ha dedicado. Buena parte de sus investigaciones gracianas se recopilan en su último libro, Bodas de Arte e Ingenio, publicado en marzo por Acantilado.

Pere Gimferrer la elogió como “la mejor estudiosa” de los siglos XVI y XVII

Egido ha sido, además, presidenta de la Asociación Internacional de Hispanistas, fundada en Oxford en 1962. Un nido de saber humanístico. Materias en retirada. “Se equivocan quienes sólo buscan una utilidad práctica a la enseñanza. Hay cosas que no tienen precio como la cultura, el placer que da la literatura ya es rentable en sí mismo. La cultura nos hace mejores a todos en todos los sentidos, en el estético y en el moral”, defendía en una entrevista telefónica realizada días antes de su entrada en la RAE. También esta tendencia tan contemporánea tiene su conexión con Gracián: “Consideraba que las humanidades aportan dignidad a las personas, ayudan a remontar las miserias”.

En el salón de las grandes ocasiones, Aurora Egido, que entró flanqueada por la escritora Carme Riera y el director y actor José Luis Gómez, relacionó las obras de Gracián con otros géneros (la épica, la picaresca, la poesía o la novela bizantina) y diseccionó su afán de eternizar su literatura al tiempo que glorificaba a los héroes y autores incluidos en ella.

Con el ingreso de la filóloga se elevan a siete las mujeres que pertenecen en la actualidad a la Academia. Representan el 15,2% de las 46 plazas. En sus 300 años de historia, la RAE fue refractaria a la presencia femenina (rechazó a grandes escritoras como Emilia Pardo Bazán o Gertrudis Gómez de Avellaneda) hasta 1979, cuando accedió la poeta Carmen Conde, a la que seguiría en 1984 la novelista Elena Quiroga. En estos tres siglos sólo se han abierto las puertas de la casa para nueve mujeres.

Aurora Egido: Académica de la Real Academia Española

Enhorabuena a Aurora Egido por su reciente nombramiento como Académica de la Real Academia Española. Ocupará el sillón «B».

Su candidatura fue presentada por Carmen Iglesias, Pere Gimferrer e Ignacio Bosque.

El pleno de la Real Academia Española eligió ayer a la catedrática de Literatura Española de la Universidad de Zaragoza Aurora Egido para ocupar la silla ‘B’, vacante desde el fallecimiento de José Luis Borau el 23 de noviembre de 2012. Aurora Egido, cuya candidatura fue presentada por los académicos Carmen Iglesias, Pere Gimferrer e Ignacio Bosque, será la novena mujer elegida miembro de la RAE tras Carmen Conde, quien ingresó en 1979, Elena Quiroga, Ana María Matute, Carmen Iglesias, Margarita Salas, Soledad Puértolas, Inés Fernández-Ordóñez y Carme Riera

La RAE cuenta con un total de 46 sillas académicas. Actualmente está vacante la correspondiente a la letra F, cuyo último titular fue José Luis Sampedro.

Nacida en Molina de Aragón en 1946 es Catedrática de Literatura Española de la Universidad de Zaragoza y Premio Nacional de Investigación en Humanidades Ramón Menéndez Pidal por su capacidad crítica y hermenéutica como historiadora de las humanidades y por ser una de las máximas figuras para la comprensión de la literatura española del Siglo de Oro.

Licenciada y Doctora en Filología Española por la Universidad de Barcelona, su biografía incluye más de 200 trabajos, entre libros y artículos y, entre otros cargos, es presidenta de Honor de la Asociación Internacional de Hispanistas, miembro de la junta directiva de la Asociación de Cervantistas, miembro fundador y presidenta de la Asociación Internacional Siglo de Oro, directora de la Cátedra Baltasar Gracián de la Institución Fernando el Católico, académica correspondiente de la Real Academia de Buenas Letras y miembro de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza.

Presidenta de Honor de la Asociación Internacional de Hispanistas (AIH) y de la Asociación Internacional Siglo de Oro (AISO) y de la Asociación Española de Emblemática, también es Socia de Honor de la Asociación de Cervantistas. Ha dedicado al tema del Hispanismo numerosos trabajos, como la edición digital de la Actas de los Congresos (I-X) de la AIH, publicadas por el Instituto Cervantes en 2004. Coordinó la Memoria de la AIH y los Boletines de la AIH (Soria, Fundación Duques de Soria, 2001-4) y dirigió el Mapa del Hispanismo (Madrid, Fundación García Lorca, 2004).

Premios y reconocimientos

Ha sido distinguida con Les Palmes Académiques del Ministerio de Educación de Francia, el Premio Baltasar Gracián del Gobierno de Aragón y la Medalla de las Cortes de Aragón, por su trayectoria académica y su constante trabajo de divulgación del español.

Académica Correspondiente de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona y Supernumeraria de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, participó en el Congreso Internacional conmemorativo del IV Centenario de la Accademia della Crusca (1983) en el Center for Medieval and Renaissance Studies de UCLA.

Directora de la Cátedra Baltasar Gracián de la Institución Fernando el Católico de la Diputación de Zaragoza y miembro del Consejo Asesor del Instituto de Estudios Humanísticos de Alcañiz, fue nombrada en 2001 Comisaria del Gobierno de Aragón para la celebración del IV Centenario del nacimiento de Baltasar Gracián. En 2005 formó parte del Consejo Científico del IV Centenario de la publicación de la Primera Parte del Quijote y del Consejo de Expertos para la Digitalización de los Fondos de la Biblioteca Nacional de España, de la que ha sido miembro de su Patronato.

En la actualidad forma parte del Consejo Rector de la Universidad Nebrija y del Consejo Científico de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Ha dirigido varios Proyectos de Investigación de ámbito nacional y autonómico, obteniendo la máxima calificación. En la actualidad participa en el Proyecto Hispano-alemán.

http://cultura.elpais.com/cultura/2013/05/24/actualidad/1369380287_332327.html