Cervantes & Shakespeare y la Edad de Oro de la escena [Congreso Internacional]

Desde el pasado lunes 17 de octubre y hasta este viernes se celebra en Madrid el Congreso Internacional «Cervantes & Shakespeare y la Edad de Oro de la escena», organizado por el Instituto del Teatro de Madrid (UCM), la Universidad Internacional de la Rioja, la Real Escuela Superior de Arte Dramático y la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

1616: casi al mismo tiempo mueren Miguel de Cervantes y William Shakespeare, tal vez los dos gigantes de la literatura universal de todos los tiempos. El genio de ambos autores ha desempeñado un papel capital en la evolución y desarrollo de las distintas literaturas europeas en general, y del género dramático en particular, contribuyendo indiscutiblemente a asentar las bases del teatro moderno. Es esta la faceta que nos interesa abordar en este Congreso, es decir, la llamada Edad de Oro de la escena universal.

Es una excelente oportunidad para reflexionar sobre tres cuestiones:

a) los lazos que, durante esos años, establecieron poetas dramáticos y gentes del teatro en los diferentes países y territorios de Europa así como de la Latino América;

b) la recepción de los textos de Cervantes y Shakespeare en Europa y Latino América;

c) la escenificación de textos dramáticos de ambos escritores en la escena contemporánea.

Así pues, este congreso pretende convocar a estudiosos y especialistas que traten de modo comparatista las relaciones teatrales entre los teatros producidos en los diversos ámbitos lingüísticos: qué teatro europeo llegó a España y a Inglaterra durante ese período, y cómo se produjo esa transmisión; la presencia de ambos escritores y otros autores coetáneos en el panorama teatral de Italia, Francia, Países Bajos, Alemania y Polonia. Se pretende, pues, dejar constancia del rico influjo que, en varias direcciones, vivió la escena teatral europea en este siglo en concreto, ya en forma de traducciones, adaptaciones y versiones, ya en forma de piezas teatrales que beben directamente de creaciones literarias gestadas en este período histórico.

El Congreso no puede olvidar, naturalmente, la realidad actual, es decir, la presencia de estos grandes autores y su discurso dramático en la escena actual, donde su vitalidad es obvia. De este modo, quedan considerados en el Congreso tanto la perspectiva académica sobre el teatro (filológica, histórica, teórica, crítica, etc.) como la insoslayable perspectiva escénica. [fuente: Instituto del Teatro de Madrid]

Cardenio entre Cervantes y Shakespeare, por Roger Chartier (editorial Gedisa)

La editorial Gedisa ha publicado la traducción del libro de Roger Chartier, Cardenio entre Cervantes y Shakespeare. Historia de una obra perdida, al que el historiador francés ha dedicado los últimos años de sus investigaciones.

Un libro, como todos los de Chartier, lleno de valioses aportes y que se enfrenta a uno de los grandes misterios de la bibliografía cervantina.

¿Cómo leer un texto que no exis­te, re­pre­sen­tar una obra cuyo ma­nus­cri­to se per­dió y de la que no se sabe con cer­te­za quién fue su autor?

Este es el enig­ma que plan­tea Car­de­nio –una obra re­pre­sen­ta­da en In­gla­te­rra por pri­me­ra vez en 1612 o 1613 y atri­bui­da, cua­ren­ta años más tarde, a Sha­kes­pea­re (y Flet­cher)-. Tiene como trama una “no­ve­la” in­ser­ta en Don Qui­jo­te, obra que cir­cu­ló en los gran­des paí­ses eu­ro­peos, donde fue tra­du­ci­da y adap­ta­da para el tea­tro; en In­gla­te­rra, la no­ve­la de Cer­van­tes era co­no­ci­da y ci­ta­da aun antes de ser tra­du­ci­da en 1612 y de ins­pi­rar Car­de­nio.

Pero este enig­ma tiene otros desa­fíos. Era un tiem­po en el que, prin­ci­pal­men­te gra­cias a la in­ven­ción de la im­pren­ta, los dis­cur­sos pro­li­fe­ra­ban; el temor de su ex­ce­so a me­nu­do con­du­cía a en­ra­re­cer­los. No todos los es­cri­tos te­nían la vo­ca­ción de sub­sis­tir y, en par­ti­cu­lar, las obras de tea­tro que, muy a me­nu­do, no eran im­pre­sas (el gé­ne­ro, si­tua­do en lo más bajo de la je­rar­quía li­te­ra­ria, se adap­ta­ba muy bien a la exis­ten­cia efí­me­ra de las obras). Sin em­bar­go, cuan­do un autor se había vuel­to fa­mo­so, la bús­que­da del ar­chi­vo ins­pi­ra­ba la in­ven­ción de re­li­quias tex­tua­les, la res­tau­ra­ción de res­tos es­tro­pea­dos por el tiem­po, la co­rrec­ción, ade­más, de fal­tas y, a veces, la fa­bri­ca­ción de fal­si­fi­ca­cio­nes. Fue lo que su­ce­dió con Car­de­nio en el siglo XVIII.

Vol­ver a de­li­near la his­to­ria de esta obra con­du­ce, en­ton­ces, a in­te­rro­gar­se sobre lo que fue, en el pa­sa­do, el es­ta­tu­to de las obras hoy juz­ga­das ca­nó­ni­cas. El lec­tor re­des­cu­bri­rá aquí la ma­lea­bi­li­dad de los tex­tos, trans­for­ma­dos por su tra­duc­cio­nes y sus adap­ta­cio­nes; sus mi­gra­cio­nes de un gé­ne­ro al otro; las sig­ni­fi­ca­cio­nes su­ce­si­vas que cons­tru­ye­ron sus di­fe­ren­tes pú­bli­cos. Para mu­chos de sus lec­to­res, Don Qui­jo­te fue, du­ran­te mucho tiem­po, un re­per­to­rio de “no­ve­las”, bue­nas para pu­bli­car por se­pa­ra­do o para lle­var a la es­ce­na, a costa de la cohe­ren­cia de las aven­tu­ras del héroe epó­ni­mo, y Sha­kes­pea­re, un dra­ma­tur­go que, de acuer­do con el mo­de­lo de mu­chos de sus co­le­gas, es­cri­bía en co­la­bo­ra­ción, re­ci­cla­ba his­to­rias de otros es­cri­to­res, al­gu­nas de cuyas obras no en­con­tra­ron edi­tor. Así, gra­cias a Roger Char­tier, se ex­pli­ca el mis­te­rio de una obra sin texto pero no sin autor.

Roger Char­tier es di­rec­tor de es­tu­dios de la École des Hau­tes Étu­des en Scien­ces So­cia­les (EHESS) y uno de los más dis­tin­gui­dos his­to­ria­do­res de la cul­tu­ral del libro y de la lec­tu­ra.

También disponible en ebook: http://www.gedisa.com/indexold.htm

Más información

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/10/15/actualidad/1350324195_608259.html