Recreaciones cervantinas y quijotescas en la prensa: Nuevos títulos de la Biblioteca Nacional de España

La Biblioteca Nacional de España continúa la incansable labor de digitalización de sus fondos. El pasado 27 de mayo, la Hemeroteca Digital incorporaba 97 nuevos títulos que se suman a la ya abundante colección de periódicos que pueden consultarse desde esta plataforma. Entre estos, cuatro mantienen una clara filiación cervantina (si bien en algún caso no pasa del mero título referencial):

El Caballero de la Triste Figura. 1-3-1868, n.º 1 [fuente: Biblioteca Nacional de España]


El Caballero de la triste figura : periódico semanal de bellas letras. — [Burgos] : [El Caballero de la Triste Figura], 1866 (Burgos : Imp. de T. Arnáiz). — N. 1 (1 de marzo 1868)-n. 14 (31 mayo 1868)


El periódico burgalés El Caballero de la Triste Figura se hace un hueco entre las cabeceras periódicas consideradas como recreaciones cervantinas, además de por algunas referencias dispersas a la novela en el conjunto de sus artículos (las menos), por abrir cada número con la continuación del Quijote de José Martínez de Rives, recreación ampliamente estudiada por María Luisa Tobar en «Una tercera parte de Don Quijote del siglo XIX, compuesta por el Bachiller Avellanado» y «De cómo el Bachiller Avellanado hizo que don Quijote despertada de su secular sueño».

Don Quijote (Madrid. 1869) [fuente: Biblioteca Nacional de España]


Don Quijote : periódico político satírico : [Madrid] : [Don Quijote], 1869 (Estab. Tip. de R. Vicente). — Año 1, n. 1 (5 en. 1869)-año 1, n. 42 (30 jul. 1869).


De esta publicación dice Givanel i Mas en el Catálogo de la Colección Cervantina (n.º 1016) que pertenece al Partido Moderado.

«Desde el prospecto hasta el último número que poseemos se ven nombres sacados del Quijote; por ejemplo: «el Bachiller Sansón Carrasco hacía las crónicas de la Corte; Angulo el Malo, los estrenos teatrales; el Barbero escribía composiciones poéticas; Don Quijote, y en su ausencia Sancho Panza, redactaba y comentaba las sesiones de Cortes; además, este último tenía a su cargo una sección intitulada Quijotadas«; y, además de estos, se leen artículos firmados por Durandarte, Altisidora, Ginés de Pasamonte, el Ventero, don Diego de Miranda, etc. En el prospecto se lee un artículo que comienza con las mismas palabras que las de la celebrada novela cervantina, interviniendo Don Quijote, Sancho y Merlín; y el editor nos dice que el Don Quijote defenderá la unidad católica, política y territorial, la forma monárquicoconstitucional, etc.» (Givanel i Mas).

La Patria de Cervantes (Madrid). (N. 2, 1902) [fuente: Biblioteca Nacional de España]

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La Patria de Cervantes : revista mensual literaria ilustrada. — Madrid : Bailly-Baillière e Hijos, 1901-1902. — [N. 1] (en. 1901)-n. 24 (dic. 1902).


La Patria de Cervantes es una de esas cabeceras que no tiene más de cervantino que el título. O bueno, no solo, ya que fue uno de los espacios de edición de la narrativa de aventuras en los primeros años del siglo (Givanel i Mas: n.º 1710).

Los números son volúmenes misceláneos que acogen cuentos, relatos y novelas breves, ilustrados con grabados de la más diversa índole: cuentos de Emilia Pardo Bazán junto con relatos fantásticos orientales, y hasta compartiendo espacio con El dogo sabueso de los Baskervilles.

Los Quijotes (Madrid). 25-3-1915, n.º 2 [fuente: Biblioteca Nacional de España]


Los Quijotes : publicación quincenal. — Madrid : [Los Quijotes], 1915-1918. — Año 1 n. 1 (10 marzo 1915)-año, n. 88 (25 oct. 1918). — (subtitulado como «publicación cervantista» del 25 de febrero 1916 al 10 de mayo 1916)


La publicación de Emilio G. Linera Los Quijotes se completó con un folletín suplementario con el texto de la novela de Cervantes que alcanzó a sacar los preliminares, los quince primeros capítulos y el principio del dieciséis. De esta publicación dice Givanel i Mas (n.º 2664) que es más «una revista literaria con algunos toques políticos» que una verdadera recreación. Los ensayos que se recogen en sus números suelen estar vinculados a caracteres cervantinos o pura inspiración, «como disculpa para la creación ensayística de alguno de sus colaboradores» (Givanel i Mas). A pesar de las duras palabras de Givanel, la cabecera ofrece cierto interés, incluso cervantino. Denle una oportunidad.

Del 18 al 23 de abril GRISO contará en Twitter los últimos días de Cervantes (#ÚltimosDíasCervantes)

Contar en Twitter cómo fueron —o cómo pudieron ser— Los últimos días de Cervantes, tal es el objetivo de la campaña de comunicación que va a llevar a cabo el Grupo de Investigación Siglo de Oro (GRISO) de la Universidad de Navarra. El relato se irá construyendo a lo largo de la próxima semana, del 18 al 23 de abril, desde la cuenta del GRISO (@griso_unav) con la etiqueta #ÚltimosDíasCervantes.

Se trata de relatar cómo vivió esos días el autor del Quijote a partir de datos bien documentados, pero también de imaginar qué recuerdos pudieron haber pasado por su cabeza cuando se encontraba “Puesto ya el pie en el estribo, / con las ansias de la muerte”, en su madrileña casa de la calle del León, esquina con la de Francos (hoy de Cervantes). El proyecto combina, por tanto, el rigor de la información objetiva (documentación de época, investigaciones biográficas, bibliografía cervantina…) con ciertas dosis de recreación literaria porque, como es evidente, resulta imposible adentrarse en el pensamiento más íntimo del genial escritor…

Pretendemos reconstruir un arco temporal que va desde el 18 hasta el 23 de abril de 1616, fecha en que Cervantes es enterrado en el convento de las Trinitarias Descalzas de Madrid. Hasta el 22 de abril, día de su muerte, la voz enunciadora corresponde al propio Cervantes: recuerdos de su vida pasada (que acuden a su mente con cierto «orden desordenado»), desde la conciencia plena de su valía como escritor, con sus triunfos ——también fracasos— literarios, con desengaños y sueños incumplidos, en suma, un balance vital pleno de lucidez pero, a la vez, necesariamente parcial, azaroso, subjetivo… En la medida de lo posible, se utilizan frases tomadas de los propios escritos cervantinos, a veces dichas por algunos de sus personajes, pero con la licencia de haber sido adaptadas aquí a la ocasión. Desde el momento de su fallecimiento, otra voz narradora —una tercera persona, un testigo contemporáneo de los acontecimientos— asume el relato del entierro de Cervantes y nos proporciona algunas de las reacciones —reales, posibles, imaginarias…— que se producen en la Villa y Corte tras conocerse la noticia de la muerte del príncipe de los ingenios españoles.

El proyecto ha sido dirigido por el profesor Carlos Mata Induráin, Secretario del GRISO y vocal de la Junta Directiva de la Asociación de Cervantistas, y ha contado con la ayuda del Servicio de Comunicación Digital de la Universidad de Navarra y la colaboración de tres alumnas del doble grado de Filología Hispánica y Periodismo: Celia Doria SevinéLiliana Neva Valencia y Belén Torres Lozano.

Esta iniciativa forma parte del amplio programa de actividades que está desarrollando GRISO-Universidad de Navarra a lo largo de este año 2016, en el marco de las conmemoraciones del IV Centenario de la muerte de Cervantes, el cual incluirá diversas publicaciones, eventos académicos y otras actividades de extensión cultural. Este programa culminará con la celebración en la Universidad de Navarra (Pamplona), los días 19-21 de diciembre de 2016, del Congreso Internacional «Cervantes, su obra y su tiempo. Cuarto centenario (1616-2016)».

Don Quijote en Carnaval

En la conferencia «Don Quijote en América» (1911) Francisco Rodríguez Marín señaló que don Quijote tomó las calles en la fiesta de Pausa (Perú) celebrada en 1607. Tempranas fechas para que el personaje cervantino ya se hubiera convertido en un referente icónico que permitiera su disfraz y reconocimiento en farsas carnavalescas. Una imagen definida, marcada, reconocible; la capacidad del protagonista como pivote para la sátira; las situaciones cómicas de la novela; el tópico del mundo al revés y otros factores debieron convertir pronto la imagen quijotesca en una recurrente para la burla, la farsa, para el Carnaval.

En este año de reposiciones y recreaciones, de efemérides, reestrenos y celebraciones, los disfraces agotados en estos días de Carnaval han sido los de Star Wars y los del Quijote. Desde un lugar de la Mancha o desde una galaxia muy muy lejana se han venido a llenar nuestras calles con los ritmos de carnaval.

Don Quijote en Sao Paulo
Quienes participamos en el IX CINDAC en la Universidad de Sao Paulo tuvimos la suerte de asistir a un ensayo preparado expresamente para la visita de los cervantistas en la Escuela de Samba Imperador do Ipiranga (en su página de facebook puede acceder a diversas fotografías de aquel mágico momento).

Al grito de somos todos Quixotes, la escuela tomó el desfile de Sao Paulo la madrugada del lunes 8 de febrero. Aquí puede disfrutar del colorido y derroche del carnaval brasileño en una magnífica galería de fotos de la celebración, y recordar cómo sonaban en este otro enlace.

Don Quijote en Río

El Carnaval de Río también se ha sumado a la celebración del Centenario. En la misma madrugada, la ciudad brasileña se vio invadida por un don Quijote de veinte metros de altura y sus acompañantes que danzaron al ritmo de la samba. Inspirada en la efeméride, la escuela de samba Mocidade Independente de Padre Miguel representa la llegada de don Quijote a Brasil, que viene a luchar contra los gigantes de los «males históricos» del país, como la corrupción.

Don Quijote en Cádiz

El Carnaval de Cádiz no ha prestado especial interés este año al caballero de la triste figura. Probablemente porque todavía se recuerda la chirigota de los Carapapas de 2003, Don Quijote Concervantes y Colorantes, que se llevó el tercer premio en el Concurso de Agrupaciones Carnavalescas de aquel año.

En el ámbito de los romanceros del Carnaval de Cádiz, género especialmente callejero (o ilegal), sí que se ha colado una pequeña representación cervantina, con «En un lugar de la Calle Ancha» de Antonio Cara y Eduardo Cruz, que participó el pasado sábado en el concurso de romanceros en el Gran Teatro Falla de la ciudad de Cádiz.

Fernández Gonzalo, J. (2010). Elementos carnavalescos en el Quijote: Del carnaval al libro y del libro al carnaval. Etiópicas 6, 27-47.

Miró Quesada, A. (1962). El primer virrey-poeta en América (Don Juan de Mendoza y Luna, marqués de Montesclaros). Madrid: Gredos, 72-76.

Rodríguez Marín, F. (1947). Don Quijote en América. En: Estudios Cervantinos. Madrid: Atlas, 575-585.

Stecher, C. (2015): “Todos los Quijotes se cayeron”: representación y resignificación del Quijote en el Carnaval”. Ponencia presentada en las VIII Jornadas Cervantinas de Azul.

Cervantes desde Italia

Puede que Cervantes no cumpliera su deseo de marchar a Nápoles en su día, pero en pleno siglo XXI un grupo de críticos italo-españoles capitaneados por Maria Caterina Ruta y A. Robert Lauer han querido rendir un merecido homenaje cervantino en forma de un número especial de Cuadernos AISPI.

Con el título de Un paseo entre los centenarios cervantinos, esta miscelánea agrupa una docena de trabajos que abordan cuestiones tan dispares como la biografía de Cervantes, la poesía en los Quijotes, cuestiones narratológicas, las comedias y los entremeses, recreaciones qujiotescas, etc.

¡A disfrutarlo!

  • M. C. Ruta y A. R. Lauer, «Introducción»
  • J. M. Lucía Megías, «Un personaje llamado Miguel de Cervantes: una lectura crítica de la documentación conservada»
  • R. Fine, «En torno a la representación de la mujer judía en la obra de Cervantes en el contexto de la literatura del Siglo de Oro español»
  • V. Orazi, «Reescrituras cervantinas en el teatro español contemporáneo: Els Joglar y el Quijote»
  • J. M. Martín Morán, «El peso de la voz: la autoridad del narrador en las Novelas ejemplares»
  • S. Byrne, «Coloquio, murmurar, «canes muti»: Cervantes y los jesuitas»
  • M. Lamberti, «»Un quídam Caporal italiano: relaciones del Viaje del Parnaso de Cervantes con los antecedentes italianos»
  • J. Montero Reguera, «Los tres Quijotes ante la poesía: una propuesta sobre el discurso poético de Cervantes»
  • F. Antonucci, «La estructura dramática del teatro cervantino de la «primera época»: una propuesta de análisis»
  • A. González, «El espacio y la representación en los entremeses de Cervantes»
  • A. Jurado Santos, «El Quijote prerromántico en la Europa occidental: catálogo y propuesta de estudio»
  • A. Presas, «Recreación del Quijote en la ópera italiana: condicionantes y convenciones del género receptor»
  • A. Ruffinato, «Entre asaduras y salpicones (Joyce y Cervantes)»

Rojoberto y don Quijote de la Mancha

Dirección: Jenifer Salas
Compañía: Teatro «La Otra Zapatilla»
Elenco: Patricia Cabrera, Daniel Espinoza, Óscar Cifuentes, Jenifer Salas y Carolina Henríquez
Técnica: Teatro de Marionetas
Sinopsis: Rojoberto es un niño que odia la lectura. Por obligación debe leer el Quijote, pero al quedarse dormido se sumergirá en un mundo de fantasía donde los personajes del libro, a través de canciones y aventuras demostrarán la importancia de la lectura.
FAMFEST, 23 al 26 de julio.


Dentro del 8º Festival Internacional de Teatro Familiar (FamFest) celebrado en Santiago de Chile, la compañía La Otra Zapatilla ofrece una interesante recreación del Quijote con el claro objetivo de animar a los más pequeños a la lectura. El pequeño Rojoberto, a quien la profe ha obligado a leer la novela de Cervantes, encuentra el libro bien fome. Pero ante la insistencia de su madre debe iniciar la lectura… y ahí se abre un nuevo mundo de imaginación donde las marionetas de don Quijote, un pelao y guatón Sancho Panza y Dulcinea (que hace doblete como Aldonza y Dulcinea) recrean varias de las escenas del primer Quijote buscando -y encontrando- las risas de los pequeños de la sala. La salida de la casa del hidalgo, la investidura caballeresca, la vuelta a casa, el escrutinio de la librería, los molinos de viento, los frailes de la orden de San Benito, la aventura de los batanes (-Zancho, ere’ un chancho), la penitencia en Sierra Morena y la entrega de la carta del escudero a la sobrerrana y alta señora Dulcinea –polola del de la Triste Figura- tienen cabida en la condensada adaptación teatral de La Otra Zapatilla.
(Imperdible, será mi kitsch-ismo folclorista, las líneas de Como yo te amo que Sancho dedica a don Quijote)

Realmente divertida, con un entrañable ceceante don Quijote de la Mancha, hace que los niños no solo la manoseen, sino la celebren entre risas y canciones. Muy recomendable.

Don Quijote en Lugo

Se ha celebrado en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago de Compostela, con sede en Lugo, el XI Curso de Primavera de la USC con el título general de IV Centenario da publicación de El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615-2015). Durante tres intensas jornadas (21-23 de abril) muchos aspectos de la segunda parte del Quijote fueron analizados en esta edición del ya tradicional curso de primavera lugués coordinado muy eficazmente por las profesoras Cristina Patiño Eirín y Ana Goy Diz.

Luis Iglesias Feijoo y Cristina Patiño Eirín.

Abrió las sesiones el profesor Luis Iglesias Feijoo al que siguió una veintena larga de intervenciones repartidas en tres días. El encuentro fue ocasión propicia para homenajear al pintor Juan Queralt Blanch, fallecido apenas unos meses antes. Dexonos harto consuelo su memoria.

El Cervantismo en el siglo XIX: Del Quijote de Ibarra (1780) al Quijote de Hartzenbusch (1863), de Francisco Cuevas Cervera

Dentro del auge de publicaciones cervantinas de 2015, el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Oviedo ha dado a la estampa el trabajo de Francisco Cuevas Cervera sobre el Cervantismo del siglo XIX (1780-1863), una revisión de lo que fue su tesis doctoral (noviembre, 2012), que ofrece un catálogo de las obras de Cervantes y en torno a él entre estas fechas.

Cuevas Cervera, Francisco, El Cervantismo en el siglo XIX. Del Quijote de Ibarra (1780) al Quijote de Hartzenbusch (1863), Oviedo, Universidad de Oviedo, 2015. ISBN: 978-84-16343-28-7

El Cervantismo en el siglo XIX: Del Quijote de Ibarra (1780) al Quijote de Hartzenbusch (1863) es una revisión de la historia de la lectura, interpretación, difusión y recepción de la figura biográfica y literaria de Miguel de Cervantes entre estos dos hitos de la historia del Cervantismo, desde la primera edición académica del Quijote (1780) al magno proyecto de las Obras completas de Cervantes dirigido por Rosell con la edición de Juan Eugenio Hartzenbusch (1863). De esta forma el libro revisa las ideas sobre la génesis de la concepción romántica de la novela y de su autor a través del estudio de los vaivenes de su recepción. Más de un millar de obras distribuidas por el año de su aparición que cuentan, de manera atomizada y fragmentaria, la historia del Cervantismo.

Don Quijote de Vlado Kristl

Dibujo animado de Vlado Kristl, artista de la Escuela de Animación de Zagreb (Croacia, en ese entonces Yugoslavia). Caballero y escudero se confrontan con los efectos terroríficos de la mecanización y la automatización del mundo. La obrita es un canto a la libertad y la independencia del ser humano.
Don Quijote siempre ha sido, y será, un personaje emblemático por estos lares.

Disponible el programa del Congreso Internacional «Recreaciones quijotescas y cervantinas en la poesía y el ensayo»

Está disponible en la web el programa del Congreso Internacional «Recreaciones quijotescas y cervantinas en la poesía y el ensayo» que se celebrará en Pamplona, en la Universidad de Navarra, los días 12 y 13 de diciembre de 2013.

Toda la información sobre el Congreso se encuentra disponible en la web:

http://www.unav.edu/congreso/rqc-poesia-y-ensayo/

Cervantes y la literatura del código: «Misión Cervantes», de Brad Thor

Vaaaaaaaaale, lo reconozco: me gusta leer, a veces, algún título de la denominada “literatura del código”: ya sabéis, esa inmensa producción literaria que, a rebufo del éxito del Código Da Vinci de Dan Brown, consiste en idear una historia narrativa en torno a un cuadro, un libro, una partitura, un… lo que sea que encierra en su interior una clave secreta que permite revelar un misterio oculto durante siglos de incalculable trascendencia para la historia de la humanidad. El misterio viene del pasado, pero se investiga en el presente, con lo que ya tenemos creados dos planos diferentes de narración. Y todo ello convenientemente aderezado con los consabidos buscadores y defensores del misterio (agrupados estos en sectas o hermandades que se mantienen a lo largo de los tiempos), malos muy malos sin ningún tipo de escrúpulos morales, secundados por sicarios crueles y sádicos, y asesinatos a tutiplén (a ser posible, rituales). En el esquema —nunca mejor dicho— no puede faltar un detective más o menos profesional (puede ser un policía, un investigador privado, un pesquisidor, si se trata de tiempos pretéritos, un agente secreto, un erudito investigador, un periodista de bien despierto genio…), ni por supuesto una mujer atractiva (más o menos fatal, según los casos) que proporcione a la historia la consabida y necesaria tensión sexual, etc., etc.

Son libros de lectura fácil y “desengrasante”, pequeños paréntesis de distracción entre otras lecturas más sesudas y académicas. Best-sellers con todas las marcas y tics del género, con mayores o menores pretensiones de calidad literaria, pero por lo general bastante entretenidos… si eres aficionado al subgénero. (Entre paréntesis, he de decir que mi gusto literario quedó estragado hace ya unas décadas leyendo folletinescas novelas históricas de la época romántica, ¡qué se le va a hacer!)

Pues bien, esta tarde, echando un vistazo a la sección de novedades de una librería pamplonesa, encuentro un libro que inmediatamente atrae mi atención por su título: Misión Cervantes, de un tal Brad Thor, y esta frase de reclamo en la portada: “1400 años después… los hombres aún siguen matando para mantener el secreto oculto”.

Brad Thor, el actual maestro del suspense norteamericano, aclamado por escritores como Dan Brown o Steve Berry y autor de éxito con más de un millón de ejemplares vendidos en todo el mundo, nos presenta un fantástico thriller político internacional. Scot Harvath, un exagente de los cuerpos especiales de la Marina estadounidense, deberá luchar contrarreloj para desvelar un fabuloso secreto en el que tres elementos encajan como un rompecabezas: Thomas Jefferson —tercer presidente de Estados Unidos—, un criptograma ingeniosamente oculto entre las páginas del Quijote y una revelación del profeta Mahoma que jamás vio la luz.

¡Toma del frasco, Carrasco! Nada menos que el presidente Jefferson (personaje histórico nada ajeno a estos tejemanejes “del código”: ya sabéis, lo de los símbolos masónicos en el billete de dólar, etc.), nuestro querido Quijote (y no es, por supuesto, la primera vez que la ficción literaria —¡y aun cierta  bibliografía cervantista!— nos habla de claves, enigmas e insondables misterios encerrados en la novela) y, todavía más, rizando el rizo, una desconocida profecía de Mahoma…

Por si esto no fuera suficiente para decidirme a comprar el libro (para mí ya lo es: están a punto de cerrar, así que corro enseguida al mostrador de la librería, deleitándome ya con fruición, por adelantado, en las horas de grata lectura que me esperan en cuanto pueda ponerme con semejante “rompecabezas”), la contracubierta sigue prometiendo:

Con una narrativa vibrante, llena de acción y con giros inesperados que sorprenden constantemente al lector, Brad Thor nos atrapa con una fascinante historia que cautivará incluso a los lectores más exigentes, y nos presenta una nueva aventura de un personaje llamado a convertirse en héroe de nuestros tiempos.

Eso de que la aventura cautivará “incluso a los lectores más exigentes” me escama un poco: ¿qué pasa, que la mayoría de los lectores que esperan tener los de la editorial es una masa de público poco exigente, consumidor de literatura barata, fácil de cautivar? No sé, no sé, pero el inciso de marras da que pensar… Y yo, por cierto, ¿estaré en el grupo de “los lectores más exigentes” o seré parte de la masa amorfa de poco exigentes consumidores de literatura popular?

Dejo estar ahí la cosa (doblemos aquí la hoja, si lo prefieren más culto) y acudo después a las solapas interiores, para descubrir que este autor de best-sellers con apellido de dios nórdico es licenciado por la Universidad de Southern California y que fue miembro del Programa de Análisis “Célula Roja” del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (no sé qué cosa sea, pero suena a importante, a juzgar al menos por lo que estamos acostumbrados a ver en las películas USA…); y también que cuenta en su haber con títulos como The Lions of LucernePath of the AssassinState of the UnionBlowbackTakedownThe Apostle y, traducido al español, El primer mandamiento. Lo siento, amigo Brad Thor, pero mi ignorancia es enciclopédica (abarca todos los saberes) y no te conocía de nada hasta que no me he tropezado casi de casualidad con tu Misión Cervantes (Madrid, Ediciones Martínez Roca, 2013).

En fin, prometo leer el libro en breve y ofrecer mis impresiones de lectura. Por mientras, un pequeño detalle sobre el título: veo que el original era The Last Patriot, y que para la versión en español se ha cambiado a este atractivo Misión Cervantes, seguramente buscando con él un buen banderín de enganche para los lectores hispánicos (ya se sabe que Cervantes es un autor universal que tiene mucho gancho, que su figura y su obra generan gran interés, etc., etc.). En mi caso, al menos, la estrategia comercial ha funcionado: seguramente, al pasar la vista por la sección de novedades, no habría llamado mi atención un libro titulado El último patriota. Sí, en cambio, y mucho, uno titulado Misión Cervantes, que promete intriga sin cuento mezclando —ya veremos si con un “orden desordenado” o no— a Thomas Jefferson, el misterio de turno encerrado en el Quijote y una profecía inédita de Mahoma. ¡¡Ay, estoy impaciente por comenzar la lectura!!