III Premio de investigación cervantista «José María Casasayas»

BASES

 III PREMIO DE INVESTIGACIÓN CERVANTISTA

“JOSÉ MARÍA CASASAYAS”

1. Con el fin de apoyar la investigación en el ámbito del cervantismo y honrar la memoria del cervantista José María Casasayas i Truyols, el Ayuntamiento de Argamasilla de Alba, con el patrocinio de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la Diputación Provincial de Ciudad Real, así como con la colaboración de la Asociación de Cervantistas y de la Universidad de Castilla-La Mancha, convoca el III Premio de Investigación Cervantista “José María Casasayas”.

2. Podrán presentarse trabajos de investigación que aborden el estudio sobre la vida y obra Cervantes, así como sobre su recepción a lo largo del tiempo.

3. En la portada, se indicarán los datos personales del autor (nombre, apellidos, dirección, teléfono de contacto y dirección de correo electrónico).

4. Los trabajos presentados serán inéditos y redactados en español, y tendrán una extensión mínima de 150 páginas, y máxima de 400 páginas (con un espaciado de 1,5).

5. Los trabajos se presentarán en formato pdf, por correo electrónico a la siguiente dirección electrónica: cultura@argamasilladealba.es. A todos los que cumplan con las bases, se les enviará acuse de recibo.

6. El plazo de presentación de originales concluye a las 12’00 horas del día 29 de septiembre de 2014. No se admitirán originales fuera de plazo.

7. El ganador obtendrá un trofeo conmemorativo, un premio de 1.500 euros y la publicación en la colección “Premio Casasayas” del Centro de Estudios Cervantinos/Ayuntamiento de Argamasilla de Alba, con la colaboración de la Diputación Provincial de Ciudad Real.

8. El jurado, que será presidido por el Sr. Alcalde de Argamasilla de Alba, estará compuesto por cervantistas de reconocido prestigio. El nombre de sus miembros se dará a conocer en el momento del fallo.

9. El fallo del jurado se hará público el 20 de enero de 2015, aniversario del nacimiento de José María Casasayas, y será inapelable. El premio podrá declararse desierto si así lo estima el jurado.

10. La entrega del III Premio de Investigación Cervantista “José María Casasayas” se realizará en un acto público que se celebrará en Argamasilla de Alba en fecha que será comunicada con antelación al galardonado.

11. La presentación de originales al III Premio de Investigación Cervantista “José María Casasayas” implica la aceptación de estas bases.

El lunes comienza la búsqueda de los restos de Cervantes en las Trinitarias

HEBER LONGÁS / EL PAÍS

Desde hace varios años, el investigador Fernando del Prado está empeñado en despejar una incógnita: ¿Se conservan en la Iglesia de los Trinitarios, donde fue enterrado Cervantes en 1615, sus restos, después de todas las remodelaciones y cambios que ha sufrido en los últimos siglos?

Esperamos con emoción los resultados de este trabajo científico, apoyado por el Ayuntamiento de Madrid.

NOTICIA FIRMADA POR RAFAEL FRAGUAS (EL PAÍS, 26 DE ABRIL, 2014)

Este lunes, 28 de abril de 2014, al cabo de cuatro siglos, el novelista universal Miguel de Cervantes, quien fuera rescatado de sus captores otomanos por 500 escudos en Argel en 1580, espera un rescate postrero: el de sus restos mortales. Pero no van a ser frailes trinitarios quienes acometan su segunda liberación. En esta ocasión va a ser un prestigioso equipo científico el que intente recuperar lo que pueda quedar de los despojos del genial escritor.

El georradarista Luis Avial, el antropólogo forense Francisco Etxeberría y el historiador Fernando Prado emprenden a partir de ahora la primera fase, la de detección, que será seguida de otras de excavación y análisis, encaminadas al hallazgo de los restos, sepultados hace cuatro siglos en el interior del antiguo templo del convento de las Trinitarias, entre las calles de las Huertas y de Lope de Vega de Madrid.

Ya están dispuestos los aparatos termográficos para escudriñar muros y paramentos; las antenas de 400, 900 y 1500 megaherzios del georradar con los que poder batir con frecuencias electromagnéticas el espacio acotado del subsuelo; también los potentes sensores térmicos y los dispositivos de reconversión de croquis lineales a mapas tridimensionales.

El entusiasmo del equipo de científicos encargado de seguir el rastro del escritor quedó retratado ayer durante la conferencia de prensa de presentación del proyecto en el madrileño museo de San Isidro. Una cita a la que acudió más de un centenar de medios, muchos de ellos internacionales.

Cervantes fue inhumado en una sepultura situada, según se sabe, en un perímetro que delimita un espacio de unos 300 metros cuadrados, casi con toda certeza subterráneo, bajo la actual iglesia conventual, pero en otro templo precedente. La búsqueda se ampliará no obstante a una superficie mural de extensión análoga donde proseguirá la exploración, por si los restos hubieran sido tabicados en un nicho.

Los huesos no podrán ser analizados por su ADN, al no quedar descendencia directa

Uno y otro espacio configuran, sin embargo, un ámbito relativamente limitado, que estimula a los investigadores y les permite mantener la esperanza de dar con los restos óseos del escritor, ya que en vida tuvo una acusada lesión en la mano izquierda, posiblemente una artrosis derivada del solapamiento del carpo y el metacarpo, así como otra tangible en el esternón, dañado y probablemente combado por una pelota de arcabuz recibida en la batalla de Lepanto, en 1571.

Con estas singulares lesiones óseas, verdaderos rastros para la investigación forense, fue sepultado el genial padre del Quijote el 23 de abril de 1616, presumiblemente amortajado con el tupido sayón de la Venerable Orden Tercera franciscana, a la que pertenecía y que, si se conserva siquiera algún jirón, bien podría brindar otra importante pista.

La tarea propiamente técnica se acomete de una manera indirecta. En una primera etapa no se plantea tanto la búsqueda directa de restos óseos, cuanto la de todo tipo de cavidades, hendiduras y oquedades, ya que son estas las que señalan el camino seguido por los enterradores hasta depositar los cadáveres bajo tierra.

El georradar empleado para detectar los huecos existentes en paramentos y subsuelo es un aparato que emite ondas electromagnéticas, medidas en unidades denominadas megahercios, radiaciones que son proyectadas bajo tierra, en esta ocasión a una profundidad no superior a los cuatro o cinco metros, ya que las sepulturas de la época no solían adentrarse más. No obstante, la existencia de una cripta subterránea en las inmediaciones de la sacristía actual del templo permite abrigar esperanzas suplementarias sobre el hallazgo.

Las ondas del georradar, cuando topan con un obstáculo, son rechazadas y remiten al punto emisor una señal que las recoge, y las convierte en líneas que, a su vez, son transformadas en un croquis tridimensional que va perfilando los espacios u oquedades así detectados.

En cuanto a los muros, donde también podrían hallarse restos, van a ser tratados con sensores de infrarrojos, la tarea que marcará el arranque de la actuación que, al parecer, no se prolongará más de una semana y media.

Una vez detectadas todas las cavidades existentes en el espacio tratado, será ya fácil ubicar la presencia de restos óseos, detección mucho más fácil aún si se da la circunstancia de que los huesos no estén mezclados al modo en que lo son en las fosas comunes. Algunos estudios previos realizados sobre el espacio conventual madrileño prevén la existencia de entre seis y nueve enterramientos de otros tantos cadáveres en esa misma zona (otros informes hablan de 15).

El principal desafío que se presenta para el georradar es la relación inversa existente entre el grado de resolución tridimensional obtenido de una exploración y el nivel de penetración donde se impacta con sus radiaciones. Es decir, cuanto más superficial es la oquedad buscada, mayor resolución se obtiene con una frecuencia más alta, aunque dicha resolución disminuirá a medida que se profundice. Por ello, la frecuencia a emplear en la ocasión presente será de unos 900 megahercios, proporcionada por una antena de esa potencia, y no por otras de entre 1.000 y 1.500, que, pese a procurar mayor resolución superficial, si se emplearan a mayor hondura impedirían definir bien los objetos detectados. Por cierto, en la zona de trabajo no pueden utilizarse teléfonos móviles, ya que emiten a frecuencias de entre 700 y 800 megahercios, semejantes a las del georradar, por lo cual podrían interferir en su actuación.

El autor del ‘Quijote’ fue enterrado en el convento en abril de 1616

Otro de los retos a afrontar consiste en las alteraciones del subsuelo que hayan podido ser realizadas a lo largo de los 400 años que nos separan de la sepultura del cadáver de Miguel de Cervantes. Sin embargo, cualquier anomalía espacial en un trayecto subterráneo, por ejemplo, un túnel sellado o cuyo recorrido haya quedado truncado, siempre y cuando no se presente por debajo de los tres-cuatro metros, será detectada por el georradar. La detección de metales con formas redondeadas o lineales resulta muy sencilla, pero cuando se trata de materiales como los que en esta ocasión se buscan, es decir, huesos disgregados —que son de naturaleza semejante a la de la caliza— la señal que rebota al georradar emisor es muy débil. En ese caso, cabe confundir la procedente propiamente de huesos descompuestos con las que reenvían raíces de plantas o fragmentos de madera de ataúd: estos son los principales enemigos de este tipo de exploración del subsuelo.

El georradarista Luis Avial, responsable de la exploración en el convento de las monjas trinitarias, cuenta con experiencia dilatada en el ámbito de este tipo de búsqueda: más de 120 fosas de la Guerra Civil detectadas, así como numerosos otros cometidos que le han sido encomendados por jueces, policías y Guardia Civil para el hallazgo de cadáveres enterrados tras otros episodios criminales más recientes. El forense Francisco Etxeberría, que preside la asociación Aranzadi, dedicada a indagaciones vinculadas a la medicina legal, muchas de ellas relativas a fosas de la contienda civil, posee asimismo un extenso palmarés. Por ejemplo, el Gobierno chileno le encomendó oficialmente el examen del cadáver del presidente constitucional Salvador Allende, muerto durante el golpe de Estado de Augusto Pinochet en septiembre de 1973; también le encargó que examinara el del poeta y premio Nobel chileno Pablo Neruda, cuya muerte, acaecida poco después, inicialmente se atribuyó a un envenenamiento.

El historiador Fernando Prado, genealogista, ha desplegado numerosas gestiones ante organismos oficiales, incluidos el Arzobispado y la Academia Española, hasta conseguir hacer viable la investigación sobre los restos de Miguel de Cervantes, que cuenta por fin con el aval de la Delegación municipal de Las Artes de Madrid y con el apoyo directo de la alcaldesa, Ana Botella.

La duración de esta primera fase puede prolongarse hasta una semana o semana y media, ya que así lo exigiría el procesado de los croquis lineales, según anuncia Luis Avial. “Esta exploración va a ser la más intensa de cuantas de este tipo se han realizado en España con georradar”, señala. La segunda y la tercera fases, de excavación y análisis propiamente forense, en caso de ser viables por el hallazgo tangible de restos, podrían implicar plazos bastante más largos.

Algunos estudiosos de la figura de Cervantes han sugerido que la pérdida de la localización exacta de sus restos dentro de las Trinitarias —a pesar de la proyección universal de la figura de Cervantes, protegido además por mecenas poderosos, como el VII conde de Lemos— puede haberse debido a una suerte de damnatio memoria. Es decir, a un olvido oficial basado en razones políticas, como las que le obligaron a rescatar para sí el primigenio apellido familiar, Saavedra.

Según un reciente estudio a punto de publicación por parte de un profesor de la universidad alcalaína, Cervantes fue amigo de un testigo directo del asesinato de Juan de Escobedo, secretario privado de Juan de Austria, poderoso militar hermano natural de Felipe II e hijo asimismo de Carlos I, rey de España y Emperador. Aquel testigo directo del asesinato de Escobedo, crimen político por antonomasia, fue estoqueado y muerto en Madrid inmediatamente después de presenciar el homicidio, hecho que acarrearía a Miguel de Cervantes graves peligros y proyectaría sobre él nuevas tribulaciones.

Cipión y Berganza en escena

Estimados colegas,

Acabo de regresar de un bello (y mágico) congreso internacional en Santiago de Cali, Colombia, sobre «De marginados a protagonistas: moros y negros en el teatro», celebrado los días 19-21 de marzo de 2014 (anuncié este evento anteriormente). Los participantes presenciamos varias obras de teatro, entre ellas una excelente adaptación teatral sobre El coloquio de los perros de Cervantes, dirigida por Ma Zhenghong y Alejandro González Puche <puches@hotmail.com>, del Laboratorio Escénico Univalle, Universidad del Valle, Cali. 

Rara vez he visto una visión teatral más completa y satisfactoria de una obra literaria. El ritmo teatral era sorprendente, así como la variedad de estilos teatrales (¡incluso de cine mudo!), la escenografía, la música, la imaginación sin límites y la magnífica actuación de los actores. Esto es lo que esperamos ver en obras dirigidas por Ma Zhenghong y Alejandro González Puche. En efecto, varios de nosotros hemos presenciado algunos de estos milagros en El Chamizal, El Paso, Tejas, EEUU, v. gr., El condenado por desconfiado, El astrólogo fingido, El gran teatro del mundo, etc. Sé que El coloquio de los perros será presentado en Almagro, España, este verano, así que varios colegas podrán presenciar esta maravilla en Europa. Sería maravilloso que se mostrara en El Chamizal en 2015, así como en México (Cd. Juárez) y otras partes de América. La recomiendo totalmente, sin dudas ni reservas.

Les mando un video corto de la representación, así como imágenes de la misma y el dossier de la obra, amablemente osequiados por Alejandro González Puche, a quien se los pedí.  Gracias, Alejandro. Gracias, Ma. Espero que los amables colegas disfruten de estos materiales (favor de invocar los enlaces abajo [todos funcionan; estoy usando un PC, no un Apple]).


Saludos cordiales de

A. Robert Lauer

Cervantes y las psicofonías

Al leer el título de este post, los lectores de este blog probablemente hayan pensado que desde el Donoso Escrutinio tratamos de apuntarnos una nueva interpretación más o menos heterodoxa del Quijote, siguiendo la tradición de los Díaz de Benjumea y otros. Sin embargo, no pretendemos revelar un nuevo sentido oculto de la obra cervantina, ni esclarecer algún pasaje en el que Quijote y Sancho podrían estar intentando comunicarse con el más allá. Nuestra intención es mucho más prosaica, ya que únicamente trataremos de mostrarles un singular episodio de la recepción internacional del Quijote, más exactamente sobre su influencia en una de las repúblicas bálticas, Letonia, que contará con un curioso traductor de la novela de Cervantes.

El Dr. Konstantins Raudive (1909-1974) es fundamentalmente conocido por sus investigaciones dentro del campo de los fenómenos paranormales. Discípulo de Carl Gustav Jung, y profesor en la universidad sueca de Uppsala, Raudive pronto se interesó por el fenómeno de las psicofonías o parafonías -aquellos sonidos de origen electrónico que quedan registrados en grabadoras de audio y que son interpretados por algunos investigadores como voces del más allá- tras leer el libro de Friedrich Jürgenson Voces desde el Espacio (1964). Raudive publicaría dos estudios dedicados a esta temática, Unhörbares wird hörbar (Lo inaudible se convierte en audible), de 1968 y Überleben wir den Tod? Neue Experimenten mit dem Stimmenphänomen (¿Sobrevivimos a la muerte? Nuevos Experimentos con el fenómeno de las psicofonías), de 1973, que le convertirían en una de las principales referencias sobre este controvertido fenómeno junto con el propio Jürgenson y otros investigadores como Hans Bender o Germán de Argumosa.

El campo de lo paranormal, no fue, sin embargo, el único interés intelectual de Raudive. El investigador letón fue uno de los más destacados hispanistas de su país natal, permaneciendo en España desde 1931 a 1936, y entablando amistad, según Germán de Argumosa- con figuras como Ortega y Gasset, Unamuno, Valle-Inclán y García Lorca. Los intereses hispánicos de Raudive parecen haber dado fruto, ya que entre 1937-1938 aparece en Riga la traducción Lamancas atjautigais idalgo Don Kihots, en dos tomos, que supone la tercera traducción del Quijote a la lengua letona tras las llevadas a cabo por Adolfs Erss en 1921-1922 (Don Kihots) y aquella que aparecería en 1937, también de Erss, Atjautigais hidalgo Lamancas Don-Kichots, una versión revisada de la anterior que aparece en la editorial Valters un Rapa con ilustraciones (Pano-Vercher: 209).

Si bien es cierto que en la historia de las traducciones del Quijote no dejamos de encontrarnos con personajes rodeados de misterio -como su primer traductor, el anglo-irlandés Thomas Shelton, del que se sospecha que pudo ser un espía o agente doble-, la presencia de Raudive en este selecto grupo de divulgadores de la obra cervantina añade una nueva curiosidad al ya de por si rico y variado peregrinar del Quijote en las distintas lenguas europeas a lo largo de sus casi 400 años de existencia.

Bibliografía

de Argumosa, G. «Der hispanophile Dr. Raudive», Konstantin Raudive zum Gedächtnis, Maurina, Z. (ed), Memingen: Maximilian Dietrich Verlag, 1975.

Pano Alamán, A. y Vercher García, E.J. Avatares del <<Quijote>> en Europa. Madrid: Cátedra, 2010.

«Cervantes escribiendo el Quijote» no arderá gracias al indulto popular

Las Fallas de Valencia son sin duda una de las fiestas más conocidas y universales de España. Una fiesta espectacular con sus «fallas» y sus figuras. Este año, Cervantes ha sido protagonista, pues ha sido votado para convertirse el «ninot indultado».

La figura del escritor Miguel de Cervantes escribiendo su obra más universal, «Don Quijote de la Mancha», del artista Pedro Simarro para la comisión de Quart-Extramuros, es el ninot indultado este año por votación popular, y tendrá el privilegio de no arder el 19 de marzo.

La representación de Cervantes ha obtenido 9.926 votos, por delante los grupos presentados por las comisiones de Almirante Cadarso-Conde Altea y Plaza de la Merced, que han obtenido 8.678 y 4.148 votos, respectivamente.

Durante los 34 días que ha permanecido abierta la Exposición del Ninot, el público ha podido elegir para su votación entre los más de 380 ninots que optaban al galardón, uno por cada comisión que planta falla.

La escena ganadora representa al ilustre escritor Miguel de Cervantes Saavedra sentado ante una adusta mesa castellana y rodeado de libros dispuesto a escribir la obra cumbre de la literatura castellana: «El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha».

El ninot indultado forma parte de la falla de Quart-Extramuros, que tiene por lema «Nos cambiaron el cuento» y que milita en la sección Primera A, la categoría de plata de las fallas de Valencia, según la Junta Central Fallera.

El artista Pedro Simarro es la primera vez que obtiene el indulto para uno de sus ninots, con la peculiaridad de que, además, lo ha conseguido con una comisión que no figura entre la élite de la sección Especial.

Novedad editorial: Alfredo Alvar Ezquerra, Un maestro en tiempos de Felipe II. Juan López de Hoyos y la enseñanza humanista en el siglo XVI

Alfredo ALVAR EZQUERRA: Un maestro en tiempos de Felipe II. Juan López de Hoyos y la enseñanza humanista en el siglo XVI. La Esfera de los Libros, 2014, 462 pp. ISBN 9 788490 600535.

Enseñar, leer y escribir en Madrid en tiempos de Felipe II. La nueva monografía del Dr. Alfredo Alvar, producto del proyecto de investigación del PN de I+D+i que dirige en el CSIC y que se titula “La escritura del recuerdo en primera persona: diarios, memorias y correspondencias de reyes, embajadores y cronistas” es la primera biografía que se hace sobre el corógrafo, humanista local y maestro de Cervantes que fue López de Hoyos. En casi 500 páginas (con ilustraciones y aparato crítico), hace un recorrido sobre el Humanismo, cómo se forjaba un maestro en el siglo XVI (en especial referencia al Estudio de la Villa de Madrid), qué era un curador de almas en esa época, cuáles las ambiciones historiográficas en que se formó, para desarrollar después la vida de Juan López de Hoyos desde que se conserva documentación, hasta su testamento, codicilos, inventario de sus bienes (incluida la biblioteca), o la almoneda: documentación procedente de Archivo de la Compañía de Jesús (Roma), Biblioteca Vaticana, Archivo de Villa, Protocolos, San Andrés, Simancas, Histórico Nacional, etc., etc.

Se trata de una obra esencial –en la que equilibra magistralmente la divulgación científica y la investigación académica- para entender los cambios habidos en aquella fascinante época que fue la del Humanismo Tardío. Los interrogantes que se plantean sobre los modelos de educación son plenamente actuales.

Un Quijote para el Río de la Plata (Revista Eñe)

La Revista EÑE, Revista cultural del Diario argentino Clarín, ha dedicado su número 542 (15 de febrero del 2014) a las huellas de la obra cervantina en Argentina: «Un Quijote para el Río de la Plata«.

Además de un extenso y documentado estudio de la profesora uruguaya, y miembro de la Asociación de Cervantistas, Mª de los Ángeles González: De la Mancha al Río de la Plata, pueden consultarse noticias y comentarios en las siguientes secciones:

Cervantes (1934), de Bruno Frank, objeto de estudio del cervantismo

La producción novelística de Bruno Frank (1887-1945) se ve directamente afectada por las repercusiones que la llegada al poder del régimen nacional-socialista tuvo para la literatura alemana de los años 30. Durante este periodo, serán varios los autores que vean en el medio de la novela histórica una herramienta para eludir la censura ejercida por las autoridades nazis. Entre 1930 y 1942, encontramos numerosas novelas de temática hispánica, entre las que destacan Ferdinand und Isabella [Fernando e Isabel] (1936), de Hermann Kesten, Las Casas vor Karl V. [Las Casas ante Carlos V] (1938), de Reinhold Schneider, o Ich der König: Philipp der zweite [Yo el rey: Felipe II] (1938), también de Kesten (Alonso Imaz 46-47).

Dentro de este resurgimiento de la novela histórica, en el que el interés por los temas españoles no resulta casual (especialmente si tenemos en cuenta los paralelismos entre los acontecimientos históricos de la España moderna y el transcurso de la historia alemana durante este periodo), surge la novela Cervantes (1934), en la que Frank nos ofrece una interpretación novelística y personal de la vida del autor del Quijote, y que retrata la gestación de la gran obra cervantina como el resultado de una vida de sinsabores y decepciones para un espíritu libre e imaginativo, el del autor alcalaíno, que vuelca sus desengaños en la construcción de la figura del Ingenioso Hidalgo.

La obra de Frank, largamente olvidada por la crítica, parece haber despertado durante el pasado año el interés de los estudiosos, ya que nos encontramos con dos artículos dedicados a la novela del autor alemán. El primero de ellos, «El Cervantes del exiliado Bruno Frank (1887-1945). El autor del Quijote como protagonista de un texto histórico», firmado por Luis Acosta, catedrático de Filología Alemana de la Universidad Complutense de Madrid, se enmarca en el volumen Rückblicke und Neue Perspektiven (Bern: Peter Lang), resultado de la XIII Semana de Estudios Germánicos celebrada en Madrid en 2011. En él, Acosta traza una serie de paralelismos entre la figura ficcional del autor del Quijote a la que Frank da vida en su novela con las propias experiencias como exiliado del propio autor, que abandonó Alemania en 1933 por su condición de judío, para explorar posteriormente el uso de la novela histórica como medio de crítica al gobierno de Hitler y los inquietantes paralelismos entre su figura y la de Felipe II.

También de 2013, y dentro de la excelente publicación colectiva editada por Carlos Mata Induráin, Recreaciones quijotescas y cervantinas en la narrativa (Pamplona: Eunsa), nos encontramos con el artículo de Heinz-Peter Endress, «Cervantes como protagonista ficticio. Sobre una novela de Bruno Frank» (1934), también dedicado a la novela del autor alemán. Esperamos que las contribuciones de Acosta y Endress despierten un renovado interés por la novela de Frank, que vuelve a demostrar la veneración continuada que la cultura germana ha dedicado al autor del Quijote desde el Romanticismo.

Referencias bibliográficas:
Acosta, L. «El Cervantes del exiliado Bruno Frank (1887-1945). El autor del Quijote como protagonista de un texto histórico», en Rückblicke und Neue Perspektiven-Miradas Retrospectivas y Nuevas Orientaciones, Eds. Fernández Bueno, M., Llamas Ubieto, M., y Sánchez Hernández, P. Bern: Peter Lang, 2013: 17-43.
Alonso Imaz, C. «El exilio interior: Reinhold Schneider y su obra Las Casas vor Karl V» en Rückblicke und Neue Perspektiven-Miradas Retrospectivas y Nuevas Orientaciones, Eds. Fernández Bueno, M., Llamas Ubieto, M., y Sánchez Hernández, P. Bern: Peter Lang, 2013: 45-57.
Endress, H.P. «Cervantes como protagonista ficticio. Sobre una novela de Bruno Frank» en , Ed. Carlos Mata Induráin, Pamplona: EUNSA, 2013: 93-99.

Cervantes y las ficciones dentro de la ficción

Dentro de la colección monográfica que acompaña a la revista Studia Aurea, ha visto la luz no hace mucho una interesante colectánea dedicada a la inserción de ficciones breves en obras de mayor extensión, bajo la dirección de Valentín Núñez Rivera.

La gavilla de trabajos recogidos en el volumen pasa revista a este asunto, con alcances en la poética narrativa, variedad de estilos, circulación editorial, etc., pasa de Alemán a Lope, aspectos de censura, relaciones interartísticas y, además, llega hasta Cervantes.

Por todo ello y mucho más resulta una aportación digna de atención y, para colmo de bondades, es gratuito y está al alcance de todos en la red: Ficciones en la ficción. Poéticas de la narración inserta (Siglos XV-XVII).