Simposio: Barroco, Sujeto y Modernidad. A 400 años de las «Novelas Ejemplares» de Cervantes

Del 2 al 4 de octubre se celebrará en Montevideo (Uruguay) el simposio «Barroco, Sujeto y Modernidad», que este año está dedicado a celebrar los 400 años de la publicación de las Novelas ejemplares de Cervantes.

http://www.fhuce.edu.uy/index.php/noticias/2854-simposio-barroco-sujeto-y-modernidad

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Martín de Riquer, maestro

El aula abarrotada, como siempre que Martín de Riquer comenzaba sus clases en la Universidad Central de Barcelona. O en tantas Universidades en las que impartió su docencia a lo largo de los años. No importa el tema. Martín de Riquer era siempre un maestro. Es un maestro. El maestro que glosaba a los trovadores provenzales, que se adentraba en los misterios del Tirant lo Blanc, o que perseguía las huellas de Ginés de Pasamonte para demostrar que había escondido su identidad bajo el pseudónimo de Avellaneda, el autor del Quijote apócrifo. Y lo mismo podía impartir clases sobre la importancia del papel en la difusión de la literatura y de los textos a partir del siglo XII o bucear por los cientos de pergaminos y documentación de su propia familia, que se remontaba a su querido siglo XII. Hoy la clase es sobre el Quijote. La primera clase. Y con su voz imponente, esa voz llena de sabiduría, de conocimientos, de sentirse parte de una cadena del saber, preguntaba como quien lanza un desafío a los ojos ansiosos de los alumnos: “¿Hay alguien en el aula que no haya leído el Quijote?”. Miedo y desconcierto. ¿Cómo confesar esa carencia a quien ha vuelto moderno el texto cervantino, que se ha convertido en uno de los grandes maestros de las aventuras del hidalgo manchego? Y, poco a poco, algunos brazos se alzan. Tímidos. Avergonzados. Y con una sonrisa, con la sonrisa del maestro, Martín de Riquer se dirige a ellos, sin dejar de mirarles a los ojos: “No saben lo que les envidio: van a poder disfrutar de leer por primera vez el Quijote”.

Ayer martes, 17 de septiembre, se nos fue Martín de Riquer. Se nos fue a las puertas de cumplir un siglo de vida, un siglo de varias vidas, tantas como libros escritos, tantas como caminos ha abierto para el conocimiento, para la reflexión y el conocimiento, la sabiduría. Un humanista (como recuerdo de su primer libro publicado, allá por el año 1934) que ha sabido, como nadie, iluminar la Edad Media románica. En el año 2008, se publicó su biografía, escrita por Cristina Gatell Arimont y Gloria Soler Cera: Martí de Riquer. Viure la literatura/ Martín de Riquer. Vivir la literatura (Barcelona, RBA). Y no podía haberse elegido mejor título: Martín de Riquer vivió la literatura, hizo de la literatura medieval, de la literatura cervantina un espejo de su vida. Pero Martín de Riquer también hizo vivir a la literatura. La poesía provenzal de los trovadores, la literatura catalana medieval, la literatura artúrica o el propio Quijote le deben mucha de su vigencia gracias a sus escritos, gracias a sus investigaciones, gracias a su docencia y al empeño de acercar a todos los temas que le interesaban, los autores y las obras que le iluminaban los ojos y la sonrisa.

En el artículo que Josep Massot ha escrito para La Vanguardia, recuerda una de sus anécdotas más conocidas, que le retratan como docente, como investigador, como humanista. “¿Sabe, joven? Yo no he trabajado en mi vida”. Y ante esta provocación, antes de que el alumno (porque todos somos sus alumnos) comenzara a tomar aire para intentar enumerar los cientos de libros y artículos que ha publicado en su vida, el maestro contestaba: “Yo nunca he trabajado, me he divertido. El mejor consejo que puedo dar es que busquen una manera de ganarse la vida que les divierta. Recuerdo mi primera clase en la universidad. En silencio, miré el aula y me dije: ‘Si, de aquí a tres años, no hay quien sepa la asignatura mejor que yo, habré fracasado’. Porque la misión del profesor es transmitir conocimiento, si no, no habríamos salido aún de Aristóteles. Recurrir a una tradición para no interrumpir una cadena que dura ya siglos”.

Ésta es la enseñanza que nos deja el maestro. El maestro del maestro. Éste es el reto que nos deja el maestro a todos los que somos sus alumnos, a los que han tenido el honor y el placer de asistir a sus clases, y a los miles y miles de alumnos de papel que lo somos por haber crecido leyendo sus libros, sus artículos, aprendiendo en cada una de sus palabras. Lo que nunca dejaremos de hacer. El humanista Martín de Riquer, el maestro Martín de Riquer siempre nos acompañará, siempre nos sonreirá, siempre nos retará desde las estanterías de nuestras bibliotecas, donde se encuentran sus obras, sus ensayos, sus pensamientos, su particular forma de vivir la literatura.

José Manuel Lucía Megías
Catedrático de Filología Románica
Universidad Complutense de Madrid

«A Changing Book Market? Printing in Spain and Portugal, 1601-1650»: convocatoria

Se anuncia la próxima celebración de un congreso de interés para todos los cervantistas y filólogos en general: bajo el título «A Changing Book Market? Printing in Spain and Portugal, 1601-1650», tendrá sede en Dublín, durante los días 5 y 6 de junio de 2014.

Es preciso enviar un resumen (250 palabras) a la Dra. Ajendra Ulla Lorenzo (alejandra.ullalorenzo@ucd.ie) antes del 29 de noviembre de 2013.

Para aquellos interesados, ver: Call for papers.

VI Jornadas Cervantinas de Azul (4-6 de noviembre). Segunda circular

En el marco del VII Festival Cervantino de Azul, se celebrarán del 4 al 6 de noviembre las VI JORNADAS CERVANTINAS EN AZUL. Está abierto el plazo para presentar comunicaciones hasta el 16 de agosto, según se indica en la segunda circular.

Segunda Circular

La Facultad de Derecho de la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires, el Instituto Cultural y Educativo del Teatro Español de Azul y el Instituto Superior de Formación Docente y Técnica de Azul “Dr. Palmiro Bogliano”, reiteran su convocatoria a las Sextas Jornadas Cervantinas que habrán de realizarse en Azul, los días 4, 5 y 6 de noviembre de 2013.
    Las Jornadas Cervantinas de Azul se realizan desde 2007 en el marco de un proyecto de desarrollo local cuyos pilares son la educación, la cultura y el patrimonio y que tiene su base en la gestión comunitaria. El proceso tuvo su punto de partida en 2004 por la puesta en valor del legado bibliográfico de don Bartolomé J. Ronco: la colección cervantina Ronco, la más importante privada conocida en Sudamérica. El crecimiento de la propuesta ha involucrado desde entonces a amplios sectores de la comunidad y merecido entre otras distinciones de organismos nacionales e internacionales. En 2007 Azul fue designada por el Centro UNESCO de Castilla La Mancha como Ciudad Cervantina de la Argentina (vinculada con Guanajuato –Capital Cervantina de América-), en 2010 el Gobierno Nacional Argentino la nombró como la Ciudad de la Diversidad Cultural en el Bicentenario y en 2011 el mayor reconocimiento provino del Hermanamiento con Alcalá de Henares “cuna mundial del cervantismo”.
             En un marco de creatividad y entusiasmo las Jornadas Internacionales Académicas Cervantinas son fuente de promoción de la obra y los valores quijotescos y cervantinos, de investigación y generación de conocimientos que trascienden las fronteras y que honran no solo a Azul sino a la Argentina.

Destinatarios                                                                                                               .
Docentes e investigadores de Literatura y de otras disciplinas cuyas comunicaciones aborden la temática de las Jornadas Cervantinas, centradas en la comprensión de la obra y la figura de Cervantes, así como en su recepción y la vitalidad de sus valores en proyectos docentes y solidarios del presente.
Estudiantes avanzados, con trabajos supervisados por un docente

Declaraciones en trámite                                                                                         .
De interés provincial por la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, la que reconocerá las inasistencias de sus docentes que acrediten su participación en las Jornadas.
De interés municipal por la Municipalidad de Azul
De interés provincial por la legislatura de la Provincia de Buenos Aires
 
Propósitos y objetivos                                                                                               .
– Construir un espacio para compartir experiencias de lectura y de investigación alrededor de Cervantes y su obra, prestando especial atención al Quijote. Se pretende que las Jornadas Cervantinas sean un espacio de diálogo, en que no solo se expongan investigaciones, sino que se alienten la reflexión y el debate sobre ellas.
– Analizar las cuestiones fundamentales de la escritura cervantina insertándola en la   literatura y en la sociedad de su tiempo, y destacando su actualidad en los tiempos presentes
– Analizar e interpretar la relación entre texto y su contexto de producción y de  recepción, desde el siglo XVII hasta nuestros días.
– Aportar a la profesionalización de los miembros de equipos de investigación en literatura, y difundir las experiencias docentes, didácticas, culturales y sociales que han tomado como base textos literarios, especialmente relacionados con Cervantes y su obra.

Metodología                                                                                                                 .
•    Conferencias plenarias a cargo de invitados, abiertas a todo público.
•    Comisiones de trabajo por áreas temáticas, establecidas a partir de los trabajos presentados, en que cada participante explicará las conclusiones de su investigación, que podrán ser debatidas por el resto de miembros de las comisiones y los participantes de las Jornadas.
•    En las Actas correspondientes se publicarán los trabajos completos presentados, con el añadido de un informe de los debates a los que hubiera dado lugar.

Presentación de resúmenes para participar en las comisiones de trabajo
•    Fecha limite de envío de resúmenes: 16 de agosto de 2013.
•    Resumen de la comunicación:
o    Título
o    Autor (con indicación de si pertenece a una determinada institución)
o    Resumen (no más de 200 palabras), donde se indique claramente la finalidad del trabajo
o    Palabras clave que permitan identificar las áreas temáticas en que podría insertarse el trabajo.

•    Los resúmenes deberán enviarse por correo electrónico a: jornadascervantinasazul@gmail.com

Organizan
Facultad de Derecho – UNICEN; Instituto Cultural y Educativo del Teatro Español de Azul; Instituto de Formación Docente y Técnica de Azul “Dr Palmiro Bogliano”

Auspician
Centro de Estudios Cervantinos de Alcalá de Henares; Facultad de Filosofía y Letras – UCA; Oficina Cultural de la Embajada de España; Facultad de Filosofía y Letras – UBA; Biblioteca Popular de Azul “Bartolomé J. Ronco”; Municipalidad de Azul; Academia Argentina de Letras.

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Roberto Páez, ilustrador del Quijote

En 1965, la Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA) decide comenzar una nueva colección “Biblioteca Básica de la Lengua Española”, cuyo primer número será el Quijote, según una nueva edición fijada por los profesores Celina S. de Cortázar e Isaías Lerner, y con un estudio introductorio de Marcos A Morínigo. A la hora de elegir al ilustrador de la obra, se convocó un concurso internacional, en el que participaron 210 artistas. El jurado eligió por unanimidad la obra del ilustrador argentino Roberto J. Páez. Dada la calidad de muchos de los trabajos presentados, se animó a la editorial a publicar un álbum con una selección de los 13 finalistas: Roberto J. Páez, Guido Bruveris, Héctor Alberto Capurro, Alberto Cedrón, Julio Castro de la Gándara, Minoru Ikeda, Takashi Naraha, Atuyoshi Sugimura, Tadeusz Michaluk, Janusz Stanny, Janina Wegrzynowska, Janusz Wiktorowski y Josef Wilkon, que vio la luz en Buenos Aires en 1966.

Se realizó una tirada de 10.000 ejemplares. Lamentablemente muchos de estos ejemplares nunca se llegaron a distribuir dado el control que se ejerció en la Universidad por parte de la dictadura del general Juan Carlos Onganía (1966-1973), que bloqueó buena parte de las publicaciones de Eudeba.

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El programa iconográfico se compone de más de 100 ilustraciones, tanto en color  como en blanco y negro, firmadas por el artista argentino Roberto Páez. Destacan las 39 láminas a color, muy adelantadas a su tiempo, que pueden encontrarse en cada volumen.

El conjunto de ilustraciones puede disfrutarse en la Iconografía textual, que dirige Urbina: http://www.csdl.tamu.edu:8080/dqiDisplayInterface/doSearchImages.jsp?id=259

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Menos conocida es la aparición del «Quijote» de Páez en el número 8 de la tercera época (mayo-junio de 1992) de la famosa Revista Proa, que por aquel entonces dirigía Alejandro Vaccaro.Además del detalle de la portada, en la majestuosa O del título de la revista, Páez, ilustrador de la revista, hará aparecer su Quijote tanto en el índice como en algunas páginas, marcando la numeración.

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Un maestro de maestros, por Juan Goytisolo

Juan Goytisolo escribe en «El País» sobre Francisco Márquez Villanueva

Abarcar en unas pocas líneas una obra de la magnitud de la de Francisco Márquez Villanueva es una tarea tan imposible como la de intentar apresar con redes el agua del mar. ¿Cómo dar cuenta de su ingente labor investigadora, de la riqueza y variedad de sus fuentes, de la profundidad y agudeza de sus análisis? Nadie conocía mejor que él la literatura española desde sus orígenes hasta su decadencia a finales del siglo XVII. Mi deuda con él es inmensa. Su lectura asidua me abrió nuevos caminos y orientó mi curiosidad hacia temas que sin él no hubiera tenido la posibilidad de tratar. Decir que era el maestro de varias generaciones de hispanistas se ajusta exactamente a la verdad. Recuerdo que al leer una selección de ensayos de autores muy diversos sobre lo raro (queer) en la literatura castellana del siglo XV y del llamado Siglo de Oro, le dije que solo cuatro de ellos me habían interesado, y sonrió: los cuatro habían sido discípulos suyos.

Pero esta maestría, reconocida por cuantos examinan nuestro pasado sin anteojeras, es decir, en toda su riqueza constitutiva, suscitó lamentablemente el rechazo o, por mejor decir, favoreció la ignorancia voluntaria de quienes se aferraban y se aferran al canon literario de una España únicamente cristiana y occidental, sin componentes árabes ni judíos.

Abierto a todas las fuentes del saber, Francisco Márquez Villanueva emprendió su vasta obra desde un prisma integrador de cuantas corrientes convergían en el rico caudal de nuestra literatura. Desde sus primeros ensayos de la década de los sesenta de la pasada centuria, establecido ya en Estados Unidos, abordó el tema de la españolidad conflictiva del siglo XVI con una amplitud de miras, en la estela de Américo Castro, que atrajo inmediatamente mi atención. Durante mis años de profesor visitante en California, Boston y Nueva York tuve ocasión de frecuentarle y admirar su labor. Sus ensayos sobre Cervantes, desde Personajes y temas de El Quijote (1975) a Moros, moriscos y turcos de Cervantes (2010), pasando por Trabajos y días cervantinos (1995) son de obligada referencia para quienes calan en la obra de nuestro primer escritor. Nadie se ha aproximado a ella con tal variedad de enfoques y ha hondado en sus estructuras narrativas y semánticas con tanta lucidez y erudición. Desde su cátedra de Literaturas Románicas de la Universidad de Harvard ejerció su magisterio mediante una metodología interdisciplinaria fundada en su bien asentada convicción de que el medievalismo español debería comprender tanto lo románico como lo semítico y que no podía ni debía ignorar la tarea investigadora de los arabistas y hebraístas.

Como mostró a lo largo de sus trabajos, la situación vivida por una importante minoría de españoles privados de la facultad de expresarse a cara descubierta fomentó la creación de estrategias creadoras defensivas de autores tan dispares como el del Lazarillo y Fray Luis de León, de Mateo Alemán y Cervantes, una disidencia de fondo enfrentada a los escollos del Santo Oficio y a la opinión mayoritaria de quienes lo sostenían. Márquez Villanueva no fue nunca un heterodoxo ni se propuso serlo. Buscaba tan solo ampliar las bases y ajustar los criterios historiográficos en beneficio de los amantes y estudiosos de nuestra literatura. Sus Orígenes y sociología del tema celestinesco, que releí recientemente, me cautivó tanto por sus conocimientos en la materia como por su claridad y rigor expositivos.

Mientras redacto apresuradamente estas líneas, conmovido por la noticia de su fallecimiento, examino la buena docena de libros que tengo al alcance de la mano y no sé a cuál remitirme. Su obra, como dije, nos desborda y me resisto a hablar de ella en pretérito puesto que sigue vigente y seguirá siéndolo para cuantos consideramos la literatura española sin apriorismos de ninguna índole. Como escribí hace ya algunos años, subrayar a estas alturas la importancia de su obra en el campo de la literatura e historiografía hispanas desde la España “alegre” de Juan Ruiz a la de la “fúnebre conmemoración del vacío” posterior a Cervantes, Góngora y Quevedo sería a todas luces superfluo si el tenaz e incorregible desconocimiento por parte de nuestro país de la obra de sus mejores hijos no nos obligara a ello. Su postura valiente y esclarecedora, en las antípodas del conformismo predominante en nuestro Parnaso, ha alentado la conspiración de silencio que premia en España a todo lo perturbador y fecundo. Pero tarde o temprano, la valía de una obra se abre paso y la de Márquez Villanueva aguarda su hora sin prisas. El futuro le pertenece y volverá caducos los argumentos de quienes abiertamente o con sigilo se enfrentaron a ella.

Teatros ejemplares en Buenos Aires

Con motivo de la celebración de los 400 años de la publicación de las «Novelas ejemplares», el Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA) y el Teatro Nacional Cervantes han programado desde los meses de junio a agosto el ciclo TEATROS EJEMPLARES, en la que 7 jóvenes dramaturgos argentinos han adaptado 7 novelas ejemplares cervantinas, según el siguiente programa.

14, 15 y 16 de junio
AMÉRICA LATINA
, de Maruja Bustamante
Adaptación de La gitanilla (Leer)A veces lo distinto se hace distante y otras veces la diferencia es la llave para la pasión más grande. Esta es una historia de amor ejemplar con canciones y excesos varios.
Con Monina Bonelli, Esteban Meloni, Diego Rosental, Emiliano Figueredo y Gael Policano Rossi.28, 29 y 30 de junio
LA REINA DE CASTELAR
, de Roman Podolsky
Adaptación de La señora Cornelia (Leer)Un hijo le hace preguntas a su madre en una entrevista previamente acordada. Pero en ese ir y venir de las palabras descubre que no espera encontrarse algo ignorado. El hijo advierte que ni siquiera le importa el contenido mismo de las respuestas. Y que tal vez le sobran hasta las propias preguntas. Sin embargo, la entrevista no se detiene ni ante la evidencia de su inutilidad radical.  ¿Qué quiere entonces un hijo que no cesa de hacer preguntas? ¿Y qué quiere una madre, que no se cansa de responder?
Con Marta Haller y Leo Saggese.

5, 6 y 7 de julio
TU PARTE MALDITA
, de Santiago Loza
Adaptación de El celoso extremeño (Leer)
Un anciano celoso tiene atrapada en su fortaleza una bella muchacha. Un muchacho del pueblo, al enterarse, va hacia su rescate. Los sirvientes contarán esta historia repetida, pasiones cruzadas, desencuentros y heridas. Un relato exaltado sobre lo amoroso.
Con Juan Carlos Puppo, Laura Paredes, Anabella Bacigaluppo, Verónica Hassan y Esteban Meloni.

12, 13 y 14 de julio
CONSTANZA
, de Ariel Farace
Adaptación de La ilustre fregona (Leer)Constanza habla. La misma y otra, una parecida, nuestra Constanza. Damos lugar a su voz, ausente en la novela de Cervantes. Constanza es ilustre y fregona, pensamiento y carne, realidad y apariencia, destino y fe.
Con Analía Couceyro.

19, 20 y 21 de julio
RES, de Yoska Lázaro
Adaptación de Las dos doncellas (Leer)Una mujer encerrada en una pieza de una pensión es el comienzo de la historia de una mujer o varias que viven una situación inquietante de la que nadie parece hacerse cargo. A partir de Las dos doncellas de Cervantes, tomado como discurso oficial del hecho que se narra, Res pondrá de manifiesto la situación de explotación a la que están sometidas muchas mujeres en el mundo. La pieza es el comienzo de algo que ya comenzó hace mucho tiempo y a lo que parece que la sociedad le gira la cara.
Con Fernando García Valle, Mariana Medina, Romina Oslé, Marcelo Saltal y Vilma Cubillas.
26, 27 y 28 de julio
NOS ARRANCARÍA DE ESTE LUGAR PARA SIEMPRE
, de Diego Faturos
Adaptación de La española inglesa (Leer)
Una pareja de jóvenes tiene que separarse. Quisieran quedarse juntos, pero a veces las dificultades fortalecen las cosas. Él emprende un viaje del que difícilmente vuelva. El amor y el dolor se confunden en ciertos lugares. La muerte muestra sus garras y se mete hasta en los sueños. Se puede amar a pesar del dolor? Puede sobrevivir una historia hastiada por la violencia? Ellos esperan y se desean, eso es seguro.
Con Lisandro Penelas, Lucila Garay, Cinthia Guerra, Sandra Villani y Daniel Begino.

16, 17 y 18 de agosto
RINCONETE Y CORTADILLO
, versión de Luis Cano (Leer)
Acerca de Rinconete y Cortadillo, es necesario decir lo mucho que odio las puertas. Las odio porque a los bebés los dejan en las puertas. En una puerta o en la basura. Pero cuando los dejan en las puertas mueren de frío. Por supuesto, cuando los dejan en la basura, alguien los pisa. Pero en las puertas son comidos por los perros. ¿Y qué hacemos, vamos a matar a los perros? Es por eso que odio las puertas
Con José Luis Arias (Pepe) e Iván Moschner.

A vueltas con el nombre de don Quijote

Aunque de tanto en tanto los estudios cervantinos se cansen en «saber y averiguar cosas que, después de sabidas y averiguadas no importan un ardite al entendimiento ni a la memoria» (Don Quijote, II, 22), no se puede negar la variedad sin límite de aspectos merecedores de atención en la obra de Cervantes.

Uno de ellos, objeto de un buen manojo de trabajos, es el nombre del protagonista: se bautiza a sí mismo como don Quijote, sí, pero ¿su verdadero nombre es Alonso Quijada, Quesada, Quijana o Quijano? Poco antes de morir opta por Alonso Quijano, que ha pasado a considerarse el nomen original del personaje.

Margit Frenk dedicó un precioso ensayo («¿Alonso Quijano?», recogido en Del Siglo de Oro español, México, El Colegio de México, 2007, pp. 149-159) a replantear la cuestión desde las constantes ambigüedades que permean la novela: así, considera que se trata de un nombre impuesto en el último momento, con la intención —entre otras cosas— de responder a Avellaneda.

Sobre este punto contamos ahora con un estudio monográfico de Héctor Brioso, de muy recomendable lectura: El nombre de don Quijote, Vigo, Academia del Hispanismo, 2013.

Cervantes y la literatura del código: «Misión Cervantes», de Brad Thor

Vaaaaaaaaale, lo reconozco: me gusta leer, a veces, algún título de la denominada “literatura del código”: ya sabéis, esa inmensa producción literaria que, a rebufo del éxito del Código Da Vinci de Dan Brown, consiste en idear una historia narrativa en torno a un cuadro, un libro, una partitura, un… lo que sea que encierra en su interior una clave secreta que permite revelar un misterio oculto durante siglos de incalculable trascendencia para la historia de la humanidad. El misterio viene del pasado, pero se investiga en el presente, con lo que ya tenemos creados dos planos diferentes de narración. Y todo ello convenientemente aderezado con los consabidos buscadores y defensores del misterio (agrupados estos en sectas o hermandades que se mantienen a lo largo de los tiempos), malos muy malos sin ningún tipo de escrúpulos morales, secundados por sicarios crueles y sádicos, y asesinatos a tutiplén (a ser posible, rituales). En el esquema —nunca mejor dicho— no puede faltar un detective más o menos profesional (puede ser un policía, un investigador privado, un pesquisidor, si se trata de tiempos pretéritos, un agente secreto, un erudito investigador, un periodista de bien despierto genio…), ni por supuesto una mujer atractiva (más o menos fatal, según los casos) que proporcione a la historia la consabida y necesaria tensión sexual, etc., etc.

Son libros de lectura fácil y “desengrasante”, pequeños paréntesis de distracción entre otras lecturas más sesudas y académicas. Best-sellers con todas las marcas y tics del género, con mayores o menores pretensiones de calidad literaria, pero por lo general bastante entretenidos… si eres aficionado al subgénero. (Entre paréntesis, he de decir que mi gusto literario quedó estragado hace ya unas décadas leyendo folletinescas novelas históricas de la época romántica, ¡qué se le va a hacer!)

Pues bien, esta tarde, echando un vistazo a la sección de novedades de una librería pamplonesa, encuentro un libro que inmediatamente atrae mi atención por su título: Misión Cervantes, de un tal Brad Thor, y esta frase de reclamo en la portada: “1400 años después… los hombres aún siguen matando para mantener el secreto oculto”.

Brad Thor, el actual maestro del suspense norteamericano, aclamado por escritores como Dan Brown o Steve Berry y autor de éxito con más de un millón de ejemplares vendidos en todo el mundo, nos presenta un fantástico thriller político internacional. Scot Harvath, un exagente de los cuerpos especiales de la Marina estadounidense, deberá luchar contrarreloj para desvelar un fabuloso secreto en el que tres elementos encajan como un rompecabezas: Thomas Jefferson —tercer presidente de Estados Unidos—, un criptograma ingeniosamente oculto entre las páginas del Quijote y una revelación del profeta Mahoma que jamás vio la luz.

¡Toma del frasco, Carrasco! Nada menos que el presidente Jefferson (personaje histórico nada ajeno a estos tejemanejes “del código”: ya sabéis, lo de los símbolos masónicos en el billete de dólar, etc.), nuestro querido Quijote (y no es, por supuesto, la primera vez que la ficción literaria —¡y aun cierta  bibliografía cervantista!— nos habla de claves, enigmas e insondables misterios encerrados en la novela) y, todavía más, rizando el rizo, una desconocida profecía de Mahoma…

Por si esto no fuera suficiente para decidirme a comprar el libro (para mí ya lo es: están a punto de cerrar, así que corro enseguida al mostrador de la librería, deleitándome ya con fruición, por adelantado, en las horas de grata lectura que me esperan en cuanto pueda ponerme con semejante “rompecabezas”), la contracubierta sigue prometiendo:

Con una narrativa vibrante, llena de acción y con giros inesperados que sorprenden constantemente al lector, Brad Thor nos atrapa con una fascinante historia que cautivará incluso a los lectores más exigentes, y nos presenta una nueva aventura de un personaje llamado a convertirse en héroe de nuestros tiempos.

Eso de que la aventura cautivará “incluso a los lectores más exigentes” me escama un poco: ¿qué pasa, que la mayoría de los lectores que esperan tener los de la editorial es una masa de público poco exigente, consumidor de literatura barata, fácil de cautivar? No sé, no sé, pero el inciso de marras da que pensar… Y yo, por cierto, ¿estaré en el grupo de “los lectores más exigentes” o seré parte de la masa amorfa de poco exigentes consumidores de literatura popular?

Dejo estar ahí la cosa (doblemos aquí la hoja, si lo prefieren más culto) y acudo después a las solapas interiores, para descubrir que este autor de best-sellers con apellido de dios nórdico es licenciado por la Universidad de Southern California y que fue miembro del Programa de Análisis “Célula Roja” del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (no sé qué cosa sea, pero suena a importante, a juzgar al menos por lo que estamos acostumbrados a ver en las películas USA…); y también que cuenta en su haber con títulos como The Lions of LucernePath of the AssassinState of the UnionBlowbackTakedownThe Apostle y, traducido al español, El primer mandamiento. Lo siento, amigo Brad Thor, pero mi ignorancia es enciclopédica (abarca todos los saberes) y no te conocía de nada hasta que no me he tropezado casi de casualidad con tu Misión Cervantes (Madrid, Ediciones Martínez Roca, 2013).

En fin, prometo leer el libro en breve y ofrecer mis impresiones de lectura. Por mientras, un pequeño detalle sobre el título: veo que el original era The Last Patriot, y que para la versión en español se ha cambiado a este atractivo Misión Cervantes, seguramente buscando con él un buen banderín de enganche para los lectores hispánicos (ya se sabe que Cervantes es un autor universal que tiene mucho gancho, que su figura y su obra generan gran interés, etc., etc.). En mi caso, al menos, la estrategia comercial ha funcionado: seguramente, al pasar la vista por la sección de novedades, no habría llamado mi atención un libro titulado El último patriota. Sí, en cambio, y mucho, uno titulado Misión Cervantes, que promete intriga sin cuento mezclando —ya veremos si con un “orden desordenado” o no— a Thomas Jefferson, el misterio de turno encerrado en el Quijote y una profecía inédita de Mahoma. ¡¡Ay, estoy impaciente por comenzar la lectura!!

Entrevista a Pepe Ortega, adaptador del «Licenciado Vidriera»

Miguel Ortega entrevista a Pepe Ortega, director y dramaturgo, que ha realizado una adaptación del «Licenciado Vidriera».

http://blogs.molinodeideas.com/cometario/?p=4656&preview=true

«Podríamos llamar a la generación actual “la generación Vidriera”». Entrevista a Pepe Ortega

Tras su vuelta al tablado, el dramaturgo Pepe Ortega retorna para  hacernos disfrutar con su adaptación de una de las Novelas Ejemplares de Cervantes, El Licenciado Vidriera.

Hace unas semanas, con motivo del Día del Libro, tuvimos el placer de ver la representación de La Canción de Vidriera en el homenaje que se hizo a Cervantes en su propia casa natal en Alcalá de Henares. ¿Qué sensaciones te llevaste de esa representación?

La verdad es que fue una experiencia muy bonita poder dar vida al texto de Cervantes en su propia casa. Pensaba el otro día que no es que Cervantes siguiera vivo, sino que hay que tenerlo como “bulldog en jaula”, porque se tira a las canillas de la gente. Este trabajo suyo en concreto tiene una fuerza y una vigencia bestiales. Yo lo único que le he aportado es un marco que lo permite vivir dentro de un juego de metateatralidad que conecta el contexto actual con la obra cervantina. Pero como espectador pudiste ver que tiene una fuerza arrasadora con la sensibilidad contemporánea de la gente. Según avanza la obra va cobrando una fuerza, una emoción, una densidad de mensaje abierto a tantas lecturas que es prodigioso.

No es que Cervantes siguiera vivo, sino que hay que tenerlo como “bulldog en jaula”, porque se tira a las canillas de la gente.

Eso es un poco lo que pienso del pensamiento cervantino. Cervantes nos abre un panorama que no es que no haya cambiado desde entonces, ¡claro que ha cambiado y hemos ido cambiando!, pero ese ir cambiando y esa necesidad de ir cambiando siempre va en la línea de lo que yo percibo que nos marca Cervantes. Cervantes nos invita a convertirnos en seres capaces de entender la importancia del diálogo, seres capaces de entender que solo a través del diálogo nos es dado conocer algo. Que el mundo medieval se cayó con estrépito y no puede reconstruirse. Y que finalmente nuestra posición es completamente de autoengaño, como vemos en el El Retablo de las Maravillas. Es decir, estamos en una posición en la que no aceptamos convertirnos en ciudadanos, pero tampoco terminamos de salir de nuestra condición de súbditos ilusos. Quizá lo que nos salva es que somos mestizos porque tenemos toda esa riqueza de la mirada del sur y la del norte contrastada en nuestra conciencia. Pero al mismo tiempo somos mestizos dogmáticos cuya guerra interior, cuya división interna no se asume. No asumimos como sociedad esta dialéctica. Yo creo que Cervantes es una invitación a convertirnos plenamente en mestizos, pero en mestizos dialécticos, y a tomar conciencia de ello.

Cervantes nos invita a convertirnos en seres capaces de entender la importancia del diálogo, seres capaces de entender que solo a través del diálogo nos es dado conocer algo.

De todos los mensajes que podemos descubrir en la Canción de Vidriera, ¿Cuál destacarías?

La Canción de Vidriera es una adaptación que proviene de un espectáculo que hice hace tres años que se llamaba Vidriera/Monipodio. En ese momento lo entendía como la visión que nos podía dar Cervantes sobre la crisis que se nos estaba viniendo encima.

A través de la obra de Cervantes se ve cómo una sociedad que se permite el lujo de excluir, de no valorar y de alguna manera perseguir el talento, está condenada a sufrir a los fanfarrones y a los faltos de escrúpulos

En ese trabajo intentaba contraponer, por un lado, el maltrato al talento y al estudio que representa Vidriera, y por otro el tándem Rinconete-Cortadillo/Monipodio, que es una metáfora general de cómo los huecos que deja el talento los rellena la falta de escrúpulos. A través de la obra de Cervantes se ve cómo una sociedad que se permite el lujo de excluir, de no valorar y de alguna manera perseguir el talento, está condenada a sufrir a los fanfarrones y a los faltos de escrúpulos que cubren esos huecos dejados por el talento. De esa manera, todo se acaba convirtiendo en un patio de Monipodio, en un chiringuito inmoral. Ésta era un poco  la propuesta con la obra anterior. Era un trabajo teatral más grande, de 6 actores, y ahora quería poder utilizar  solo la adaptación del Licenciado Vidriera sin contraponerlo a Rinconete y Cortadillo, pues creo que el mensaje hoy más que nunca se entiende sin necesidad de resaltarlo con la otra obra.

Desde luego el mensaje cala en el espectador. ¿Cómo se puede explicar la rabiosa actualidad de una obra que se escribió hace 400 años?

Este mensaje que ahora exactamente hace 400 años Cervantes encriptó en forma de Novelas Ejemplares, en realidad está hablando de algo que sigue vivo entre nosotros.

La obra de Cervantes es totalmente vigente, toda ella. Ahora mismo quizá se ve mejor con alguna de sus obras, como El Licenciado Vidriera que desgraciadamente conecta muy bien con la situación que hay ahora en el país. Podríamos llamar a la generación actual, “la generación Vidriera”. Se dice que tenemos la generación mejor formada de nuestra historia. Gente que ha estudiado y que ha tenido un gran desarrollo académico y que, sin embargo, la mayoría de ellos están viéndose obligados a tener que irse para buscar un trabajo que les permita desarrollarse profesionalmente, continuar su investigación y demás. Esto es lo que me parece que tiene de doliente la situación. La marcha de unos y cómo se queda el panorama de los que se quedan tras esta marcha. Este mensaje que ahora exactamente hace 400 años Cervantes encriptó en forma de Novelas Ejemplares, en realidad está hablando de algo que sigue vivo entre nosotros. Y es que somos una sociedad que se sigue permitiendo el lujo de marginar el talento, el estudio, la inteligencia. Y esto se plasma en una generación que después de haber costado muchísimo dinero, porque la educación es muy cara, de haberse hecho una enorme inversión de años y de esfuerzo,  tanto a nivel estatal como individualmente, ahora todo esto se tiene que perder. Con la obra se nos formula la pregunta “qué nos pasa” y al mismo tiempo es una pregunta y una respuesta gloriosamente profunda y vigente de un Cervantes que lo que nos dice es que lo que nos pasa es que despreciamos el talento.

Somos una sociedad que se edifica a sí misma despreciando el talento, despreciando el estudio, despreciando la idea de que la cultura es algo que nos va puliendo el espíritu, que nos va ayudando a desarrollar la sensibilidad. Y de esto es lo que habla La Canción de Vidriera.

Tanto Cervantes como tú, a través de la Canción de Vidriera y el resto de tu trabajo, proponéis la cura cervantina, que se encuentra en gran medida en “el otro”.

Sí, yo creo que se trata también de partir de una cierta honestidad, y es reconocer que no podemos explicarlo todo, que no sabemos todo, y que cuanto más soñamos que es así, más engañados estamos, como individuos y como colectividad. Es decir, fracasamos en nuestro intento de controlar el mundo y controlar la realidad. 

Cervantes también tuvo fama de duelista, pendenciero, hombre de mundo, cautivo, olvidado, pobre, convicto, héroe de guerra, cornudo, adúltero, poetastro… ¿Se puede entender a Cervantes separando su vida de su obra, o en la obra literaria se acaba por fundir uno y otro?

En la obra de Cervantes encontramos una cuerda tejida por numerosos hilos, y uno de los más gruesos es el del fracaso. Y es que el fracaso es el compañero de viaje de la condición humana. Pero al mismo tiempo no es un fracaso . A Cervantes su fracaso literario continuado y económico es lo que le abre a escuchar las razones del mundo. Si no aceptamos un cierto fracaso, si no aceptamos que nuestra verdad puede no ser la única no podemos encontrar un lugar para el discurso del otro. Este pensamiento también es medieval; pensar que podemos capturar el mundo entero a través de la mística de lo religioso. Y no, somos huérfanos. La modernidad que instaura Kafka es la orfandad. Esto es de lo que habla Cervantes. Bauman, el filósofo y sociólogo que planteó la modernidad líquida, en su discurso, al recibir el premio Príncipe de Asturias, dijo que Cervantes había derribado una muralla de mitos, de máscaras, de leyendas, de supersticiones medievales y nos había dejado solos frente a la Nada. Yo también estoy de acuerdo con eso. La tarea de Cervantes es terminar lo medieval, reírse de ello. Don Quijote es un personaje medieval, su personalidad, su lenguaje es arcaizante. Cervantes se ríe y la gente también se reía de lo medieval que resultaba un loco caballero. Ésta es un poco la perspectiva. Cervantes es un renacentista que jamás acepta el Barroco. Es alguien que vive el sueño del Humanismo, de lo humano en el corazón de la experiencia, y de todo lo demás. Se resiste y nunca acepta ser un barroco. Nunca acepta que haya que hablar por hablar, en adorno del poder o al servicio de la mentira. Es un renacentista que se niega aceptar el discurso vacío sobre la realidad. Por eso insiste tanto en el valor de “la Verdad”. Y éste es el mensaje que deja finalmente.

Si no aceptamos un cierto fracaso, si no aceptamos que nuestra verdad puede no ser la única no podemos encontrar un lugar para el discurso del otro

“De todas las ciencias me quedo con la poesía que alberga en sí a todas ellas”, dice Vidriera. En la obra vemos este cariño, este respeto que tenía Cervantes, a pesar de los pesares, por la poesía…

Cervantes es el gran Vidriera. Él sabe de lo que está hablando. El Licenciado Vidriera es una de las obras donde más se muestra él. Ése amor por los libros, por la poesía…

Hay una cita de Ovidio: “Est deus in nobis , agitante calescimus illo; impetus hic sacrae semina mentis habet”: Hay un dios en nosotros. Cuando despierta nos enardecemos. Ovidio está hablando del sentimiento de lo poético, del enardecimiento, del prendimiento interior que provoca la poesía. La fuente de energía que está asociado con lo amoroso, con lo creativo, con la percepción no estrecha del mundo. Yo creo que a eso es a lo que nos está remitiendo. Eso es lo que finalmente propone Cervantes. Si podemos aguantar la tensión de la polaridad de éste diálogo, la chispa es más alta. Es una llamada a la evolución. La perspectiva de Cervantes es la de un hombre muy vivido, muy rodado, muy fracasado, y finalmente muy humano. Ya conoces mi tesis de que el Quijote, su personaje, su mayor creación, surge de un apoderamiento emocional de su enemigo, como una burla de su rival que es Lope de Vega. Y hasta de lo que nace como una burla de su mayor enemigo, lo acaba humanizando y lo conquista personalmente. Lo deja existir dentro de sí. Ése es el temple de Cervantes. Es alguien capaz de defender hasta las posiciones de sus enemigos. ¿Por qué? Porque ha fracasado. Porque da hueco al otro. Porque sabe que su percepción del mundo está lastrada por su propia experiencia y que hay otras perspectivas tan válidas como la suya. En eso es prodigioso, es de una modernidad sobrecogedora. Le pasa lo que a Shakespeare. Con este espectáculo, una de las cosas que me ha gustado ver es el poder electrizante cervantino. La mirada ética y al tiempo la denuncia sin saña. Cervantes es el gran Vidriera. Él sabe de lo que está hablando. El Licenciado Vidriera es una de las obras donde más se muestra él. Ése amor por los libros, por la poesía… Esa furia contra los malos poetas cuando el mismo siempre se tuvo como un poetastro. Yo no creo que fuera un mal poeta, su poética era otra. Por ejemplo ese viaje a Italia de Vidriera como soldado que recuerda su propia experiencia. En ese personaje está expresado probablemente lo que es el canon del maltrato al artista que Cervantes sufrió.

Otro hecho que llama mucho la atención en la obra es el valor que socialmente se le da a ser el segundo, aludiendo a que en España el primer puesto ya esta dado de antemano por la omnipresencia de la dedocracia.

Todos estamos viendo a dónde puede ir un país en el que a lo máximo que puede aspirar el talento es a ser segundo.

Es la perversión total de la meritocracia que es en realidad la que debería sostener el sistema. Vidriera cuando ya ha recuperado el juicio para mostrar a la multitud que él fue el mejor de su generación dice que quedó segundo. Dice: “ya podeis imaginar que fue así ya que la virtud y no el favor me llevó a este lugar”. Es decir, a lo más que puede aspirar el talento en una sociedad así, es a ser el segundo, porque el primero siempre está dado. Esto es terrible. Es de nuevo una denuncia al mundo medieval, donde los nuestros son siempre los mejores; las castas, los compinches, los colegas, los bandos, las bandas, los partidos…Siempre son un escalafón sinfónico como decía yo en un prólogo. Yo creo que esta generación posiblemente sea la que mejor pueda entender la denuncia que hace Vidriera.

Pepe Ortega en Alcalá de Henares

Todos estamos viendo a dónde puede ir un país en el que a lo máximo que puede aspirar el talento es a ser segundo. Cuando dice Vidriera: “fui segundo”, todo el mundo dice: “jo, qué bueno tiene que ser”, porque todos saben de lo que está hablando. Desde luego se ha avanzado, ¿Pero hemos avanzado lo suficiente? Han cambiado las iglesias a las que pertenecemos, los valores que representan, -unas más, otras menos-, pero nuestra mentalidad ha cambiado menos de lo que debiera y eso  se traduce en que sistemáticamente somos un país que en cada dos generaciones la gente más preparada tiene que hacer las maletas. O bien porque le toca un exilio político, una guerra civil, una imposibilidad de desarrollarse… Y es así desde hace mucho tiempo. América se ha poblado de todos los rebeldes inquietos, innovadores que han visto el país imposible y se han ido para allá. El emporio cultural que fundaron los intelectuales del exilio español es una de las ramas más sólidas de la cultura americana actual. Ésa es un poco la pregunta y al mismo tiempo también la duda que se plantea en la obra sobre cuándo vamos a ser un país que deje de escupir sistemáticamente a los mejores porque los degrada, no los acepta, los mata de hambre. Como decía Josep Pla “los mata de hambre, de asco y de tristeza”. Justo ahora han salido varias noticias sobre grandes científicos españoles y el triste panorama al que se enfrentan. Y esa perspectiva contada en Cervantes hace 400 años está tan viva que, como te comentaba, hay que llevar a Cervantes enjaulado. Según lo echas, se tira a la yugular del público. Eso es Cervantes. Esa modernidad casi increíble que parece que se ha escrito ayer para tus propias circunstancias y que las conoce hasta el fondo.

La canción de Vidriera, de Pepe Ortega  se representará los próx
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